Las parroquias destinarán el superávit del 2018 al camarín del Burgo

El camarín de la patrona./
El camarín de la patrona.

El ejercicio se cierra con unas cuentas a favor de 13.380 euros, que se suman a una herencia para obras en la iglesia

Ernesto Pascual
ERNESTO PASCUAL

Las parroquias alfareñas de San Miguel y de Nuestra Señora del Burgo han cerrado el ejercicio del 2018 con un superávit de 13.380 euros, que emplearán en la mejoran del camarín de la imagen de la patrona alfareña en su templo.

Este resultado positivo es el fruto de la diferencia entre unos mayores ingresos, hasta 99.458,70 euros, frente a unos gastos de 86.078,43. Además, las parroquias han anunciado que a esta cantidad tienen que sumar la herencia de 53.594,34 que dejó José Beguería, quien fue sacristán de la iglesia del Burgo. De hecho, comprometió esa herencia para dedicarla a obras en la iglesia del Burgo, que se destinarán a mejoras en la sacristía, en el propio camarín de la Virgen y en la portada del templo.

El principal ingreso de las parroquias alfareñas procede de las colectas ordinarias, con más de la mitad de lo sumado: 55.816,30 euros. Por su parte, las colectas extraordinarias, como por ejemplo para Manos Unidas o el Domund, recaudaron 26.741 euros que las parroquias entregaron a cada uno de los destinos propuestos. Destacan también entre los ingresos los donativos recibidos para las diversas obras por 16.200 euros, los 6.750,50 reunidos en la colecta y venta de cordones del Día del Pilar o los 5.000 euros donados por la cofradía de la Virgen del Burgo.

Del mismo modo, las obras son el principal destino de la partida de gastos, como las realizadas en San Miguel por 11.300,25 euros, la restauración del cuadro del Bautismo por 5.674,90 o los trabajos de mantenimiento. Material litúrgico, servicios y otros pagos completan los gastos.

 

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