El nuevo tramo del Camino Jacobeo del Ebro sufre de nuevo actos vandálicos

Barandilla arrancada. /Ernesto Pascual
Barandilla arrancada. / Ernesto Pascual

Ernesto Pascual
ERNESTO PASCUAL

El nuevo tramo de los caminos Jacobeo del Ebro e Ignaciano entre Alfaro y Castejón apenas tiene un mes de recorrido y ya ha sufrido su segundo asalto vándalo. Un mes después de que fueran arrancadas por primera vez, incluso antes de que la obra fuera recibida por el Gobierno de La Rioja, las barandillas que señalan su acceso, en la salida de la ciudad de las cigüeñas hacia la vecina localidad navarra, han vuelto a aparecer en el suelo.

Los muchos usuarios de este nuevo tramo de 3,3 kilómetros vuelven a encontrar arrancado y tirado a su entrada este mobiliario público. Lamentando esta situación, el concejal de Cultura y Turismo del Ayuntamiento alfareño, Jesús Pérez-Ligero, reitera la llamada a respetar los elementos públicos. «Indicaremos a la brigada que las recoloque con más profundidad... más no podemos hacer», asentía llamando al civismo a todos los ciudadanos.

Con el objetivo de mejorar la seguridad vial para los viandantes y peregrinos, el Gobierno de La Rioja invirtió cerca de 230.000 euros en acondicionar este nuevo tramo paralelo a la carretera regional LR-288, cuyos trabajos concluyeron mediado diciembre.

Desde su apertura, son decenas los alfareños que utilizan este camino de 3.290 metros también como zona de esparcimiento, para pasear y para andar en bicicleta. Con un sendero de 3 metros de ancho de media, se convierte también en un camino seguro para los peregrinos que recorren tanto el camino Jacobeo del Ebro como el Ignaciano, dos de las apuestas turísticas y culturales del Ayuntamiento alfareño.