La naturaleza a golpe de pedal

El tutor del proyecto, Luis Ignacio Resina, y el autor del proyecto, Miguel Martínez Garrido. :: e.p./
El tutor del proyecto, Luis Ignacio Resina, y el autor del proyecto, Miguel Martínez Garrido. :: e.p.

Un vecino de Enciso elabora rutas ciclistas que subrayan la riqueza de su medio natural

Ernesto Pascual
ERNESTO PASCUAL

Observar, conocer, apreciar el medio natural que nos abraza mientras pedaleamos sobre nuestras bicicletas por los montes de la sierra que rodea Enciso. Sentirse parte de la naturaleza a la par que se hace deporte. Es el proyecto de fin de curso que ha realizado Miguel Martínez Garrido, el primero que consigue un unánime '10' en el grado superior de Gestión Forestal y del Medio Natural de Formación Profesional Agraria del instituto Gonzalo de Berceo, de Alfaro.

«Somos una escuela pequeña, pero han destacado dos grandes proyectos, uno éste, y otro el de un alumno que está firmando ya un contrato de trabajo vinculado a lo forestal y que plantea una aplicación para gestión de las cuadrillas forestales», señala Luis Ignacio Resina, tutor del proyecto de Miguel Martínez.

Después de estudiar Ingeniería Eléctrica y de unos años trabajando en el sector, Miguel se confesó que lo suyo era estar por el monte. Animado por su novia y su familia, y convencido de que esta era la rama que quería estudiar y a la que dedicarse, ha viajado cada día de Enciso a Alfaro para recibir clases. Y ha elaborado de una forma meticulosa su proyecto de fin de curso, que presenta tres recorridos de rutas ciclistas por el valle del Cidacos, orientadas a aficionados, con tres niveles en 28 kilómetros. Pero va más allá de hacer deporte.

«He buscado que la gente que los desconoce comprenda los usos tradicionales del monte»

Las tres rutas ciclistas son accesibles a cualquiera y apuntan la diversidad natural de sus parajes

Por pista forestal, para que sean accesibles a todo el mundo sin la dificultad técnica que entrañan senderos pedregosos, su proyecto es el germen de lo que podría convertirse en una aplicación móvil que señalaría, al paso del ciclista, los puntos de interés de cada zona. «Con salida y llegada en Enciso, son rutas muy diversas en todos los sentidos, por la diversidad de paisajes, por tipos de formaciones geológicas, vegetales, fauna, flora -como hayedos, pastizales, robledales, pinares..-. La Rioja Baja es una zona desconocida, pero que tiene muchas cosas que mostrar», invita Martínez.

Con sus estudios finalizados, y aunque por el momento no es su prioridad, Miguel Martínez asiente al señalar que este proyecto podría llevarse a cabo y convertirse en una realidad laboral de la mano de otros recursos turísticos, culturales y deportivos con los que cuenta el valle del Cidacos, a falta de explorar los que pueda conllevar el desarrollo de la presa de Enciso. «Además de las rutas, he buscado que la gente que desconoce los usos tradicionales del monte sea capaz de comprenderlos, de entender, por ejemplo, que un corte en el monte es tratamiento para prevenir plagas o incendios... comprender que el ser humano gestiona de la misma manera que lo hace la naturaleza pero adelantando los tiempos», describe apostando por la educación ambiental.

Ante una sociedad cada vez más desapegada del medio natural, el tutor del proyecto subraya que la familia de Forestal tiene salida y una reconocida escuela en La Rioja.