Herederos de una tradición

Becerras. Primer encierro de becerras de las fiestas./
Becerras. Primer encierro de becerras de las fiestas.

El día del niño reservó ayer numerosos actos pensados para disfrutar en familia

Ernesto Pascual
ERNESTO PASCUAL

Si hay un elemento y un gesto que distingue los días de fiesta de los días de espera hasta que sea fiesta es el de anudar el pañuelo rojo al cuello. Con el propósito de que hagan suyo cuanto antes ese sentimiento, las patronales vistieron con él en la mañana de ayer a 130 niños nacidos en Alfaro e hijos de alfareños residentes en otros puntos.

La Lonja de la Colegiata de San Miguel fue el escenario que acogió el emocionante momento para tantas familias de sentir alfareño. Una a una, fueron desfilando para que representantes de la Corporación y la pregonera de fiestas, Arancha Sola, les ataran este símbolo que les convierte en herederos de una tradición.

Fue uno de los momentos protagonizados por los más pequeños. Pero tuvieron varios más a lo largo de toda la jornada, comenzando por el encierro de becerras, que salió a las calles a primera hora después del de toros.

Y tras la puesta del pañuelillo rojo a los nacidos en el 2018, la Lonja de San Miguel se habilitó para convertirse en el escenario para el espectáculo infantil 'Colorín', que les invitó junto a sus familias a cantar, corear y bailar canciones populares infantiles. Después, pudieron disfrutar de una charanga infantil.

A la par, llegaban a la plaza de España los gigantes y cabezudos, que atraparon con su majestuosidad y sus espectaculares bailes las miradas de todos.

La tarde les tenía una cita imprescindible, apoyar a Gorgorito en una de sus aventuras. Y otra cada vez más presente en las fiestas alfareñas: el encierro de toros hinchables.