Un fuego que arde desde hace 8 siglos

El palacio Remírez ocupa el lugar donde se ubicó el segundo hospital antoniano en Alfaro. :: E.p./
El palacio Remírez ocupa el lugar donde se ubicó el segundo hospital antoniano en Alfaro. :: E.p.

La tradición alrededor de San Antón se remonta en Alfaro a mediados del siglo XIII

E. PASCUAL

Los alfareños, como los habitantes de otros pueblos riojanos, celebran cada año a San Antón alrededor del fuego. En la noche de este viernes se encenderán decenas de hogueras por los distintos barrios de la ciudad. Patrón del mundo rural, lo es también de oficios vinculados al fuego, como fundidores, panaderos o alfareros por ser considerado 'vencedor del fuego de las tentaciones' en el santoral cristiano.

Con esa intensidad se festejará el viernes en Alfaro, guardando para el sábado las celebraciones religiosas. Así es desde hace ya varios años para facilitar la presencia de todos pese a trabajo, estudio u otras obligaciones. Y en esta ocasión, la cofradía de San Antón cumplirá 510 años de rituales en Alfaro. Eso sí, la constancia de la orden de San Antón en la localidad se remonta a tres siglos antes, por lo que la tradición es todavía más longeva.

La presencia de la orden de San Antón en Alfaro se remonta a mediados del siglo XIII, cuando levantó un convento y un hospital de peregrinos en las proximidades de la desaparecida iglesia de San Juan, para atender a los muchos viandantes del cruce de caminos que suponía y supone la localidad. Así lo recogen Pilar Pascual Mayoral, licenciada en Geografía e Historia por la Universidad de Zaragoza, y Pedro García Ruiz, en un artículo dedicado a 'La Encomienda de San Antón y la cofradía de San Antonio Abad', publicado en el último número, el 29, de la Revista de Estudios Alfareños Graccurris, actualmente en las librerías.

El hospital de los antonianos estaba al principio en los extramuros de la localidad

El hospital de los antonianos estaba al principio en los extramuros de la localidad, un punto próximo a la puerta de Castejón para recibir a los peregrinos que llegaban por el Camino Jacobeo del Ebro desde Navarra y Aragón. Pero un conflicto con el párroco de San Juan por la recaudación de las limosnas llevó a trasladar el convento y hospital a un edificio que, tras su demolición, vio levantarse el palacio Remírez -hoy en amenaza de ruina-. Así, dio nombre a la que hoy sigue siendo la calle San Antón.

Desde esa tradición, uno de los comendadores de la orden de San Antonio Abad fundó en 1509 la cofradía de San Antón, que sigue compartiendo en este siglo XXI una de las celebraciones más arraigadas entre los alfareños.