El Consistorio baraja comprar el andamio de San Francisco, cuyo alquiler cuesta 36.000 euros al año

Arriba, el andamiaje que apuntala el interior de la iglesia. Abajo, el pórtico vallado desde hace meses para evitar problemas a los viandantes. / E.P.
Arriba, el andamiaje que apuntala el interior de la iglesia. Abajo, el pórtico vallado desde hace meses para evitar problemas a los viandantes. / E.P.

El grupo de Gobierno requiere a la Fundación que custodia el templo para que consolide la estructura interior y exterior del edificio

Ernesto Pascual
ERNESTO PASCUAL

Durante los últimos meses, una valla rodea el pórtico de la iglesia de San Francisco para evitar el riesgo de que desprendimientos de nidos o de otros materiales alcancen a algún viandante que transite por la plaza Sáenz de Tejada. Es otra imagen de la necesidad que tiene el templo, de propiedad privada, de consolidar su estructura interior y exterior.

Al igual que el anterior grupo de Gobierno en el Ayuntamiento, el actual comandado por el alcalde Julián Jiménez Velilla está ya experimentando las dificultades para contactar y llegar a acuerdos sobre cómo actuar con la Fundación de Santiago y Santa Isabel, que tiene el edificio bajo su custodia tras quedar sin culto a principios de los 90. Establecida el 30 de junio de 1875 por el alfareño Santiago de Tejada y Santa María y su esposa Isabel de la Pezuela y Ceballos, la Fundación tiene por objeto preservar el templo, algo que la escasez de bienes ha mermado en los últimos lustros. Así, la iglesia tiene varios puntos débiles que le asoman al riesgo de colapso.

«Es un problema importante, de difícil solución por ser un edificio privado», asentía ante este periódico el alcalde alfareño al conocer ya de primera mano la situación.

«En un año se amortiza pues va a seguir mucho más tiempo apuntalado», sostiene el alcalde

Dada la falta de acción por parte de la Fundación, y después de haberse comunicado por escrito, Velilla plantea que ésta renuncie para que el Ayuntamiento intervenga de forma subsidiaria: por un lado, para buscar medidas que eviten su colapso interior tras los trabajos de apeo por la rotura de una pilastra. Tras esa acción, el templo continúa apuntalado en su interior, un andamiaje que supone 3.000 euros mensuales de alquiler. Ante ese gasto, el Ayuntamiento estudia comprarlo, con un precio que ronda los 50.000 o 60.000 euros. «En un año lo amortizamos respecto al alquiler, pues va a seguir apuntalado mucho más tiempo», expone barajando diversas medidas para reclamar el gasto a la Fundación.

Por otro lado, y con permisos de la Dirección general de Medio Natural, estudia retirar los nidos con peligro de caída sobre su cubierta.