En el campo alfareño desde la cuna

El alfareño Nacho Bea, en la finca de 13 hectáreas que plantó hace dos años en el soto del Estajao y que dedicará a peral ecológico. /Ernesto Pascual
El alfareño Nacho Bea, en la finca de 13 hectáreas que plantó hace dos años en el soto del Estajao y que dedicará a peral ecológico. / Ernesto Pascual

Nacho Bea es uno de los ejemplos como agricultor autónomo, con 70 hectáreas de peral en sus manos

Ernesto Pascual
ERNESTO PASCUAL

«Vete del campo», le decía su padre. Pero no lo consiguió. «Me gustaba», recuerda. Desde pequeño, la vocación por la tierra, por ver crecer los productos que cuidaba, llevó al alfareño Nacho Bea a dedicarse a la agricultura. Desde la vinculación familiar al sector primario se formó como ingeniero agrónomo, se informó de nuevas técnicas en Estados Unidos y regresó a Alfaro hace 35 años «para iniciar la transformación de lo que teníamos en casa».

Durante años abrió abanico y se dedicó a la pera, melocotón y viña. Pero de unos a esta parte, su actividad se centra en la pera. «Producir pera es mucho más difícil y con más riesgo. Pero, frente a otros frutales en los que surgen variedades nuevas cada equis años, hay algo importante en la pera: sólo hay una, la conferencia, que se adapta muy bien a nuestra zona gracias a la humedad del Ebro. Ello le da muy buena calidad en sabor, textura y dulzor y cuenta con una denominación que la defiende muy bien».

Días atrás quedó esta campaña de recogida. En sus 70 hectáreas de peral -50 en producción y el resto joven-, ha recogido 900.000 kilos de pera conferencia y otros 500.000 de otras variedades. De esa producción, cerca de 700.000 kilos los guarda en sus cámaras frigoríficas y el resto los vende a un almacén local que cuida en especial la calidad y la eliminación de residuos. De esta manera, este distribuidor coincide con su apuesta por el cultivo residuo 0, por el uso del estiércol como abono y la ausencia de insecticidas. De hecho, y en su camino siempre de formación e investigación, una nueva finca de 13 hectáreas plantada hace dos años en el soto del Estajao, en la reserva natural de los Sotos del Ebro, irá en ecológico.

LAS FRASESNacho Bea Agricultor autónomo «La pera conferencia se adapta muy bien a nuestra zona, dando muy buen sabor, textura y dulzor» «Hay que dar tierras de los comunales que tenemos para que podamos tener jóvenes agricultores»

Para toda esta actividad, subraya la importancia de las ayudas del Gobierno de La Rioja y de entidades bancarias con líneas a largo plazo que facilitan la propia inversión. Todo ello le permite como agricultor autónomo hacer frente a inversiones y, por supuesto al día a día. Porque en la recolección, Bea ha precisado de cerca de 60 trabajadores. Además, junto a él, cuenta con dos trabajadores fijos y echa mano de tres o cuatro eventuales a lo largo del año, según las tareas, que crecen hasta una decena en la época de poda o en la de esclarecer.

Pero su preocupación va más allá de sus fincas y su negocio. Al frente también de los Regantes del Ebro, Bea lamenta las dificultades que existen hoy y que frenan la incorporación de jóvenes a la agricultura. El aumento de la presión fiscal, del precio de la mano de obra, la ausencia de tierras... «Como agricultor de cuna, que tengo mis fincas viejas que me van produciendo, puedo permitirme nuevas inversiones -analiza viendo la escasa cantera joven que se cuenta en Alfaro-. Pero el joven agricultor, a pesar de que pueda recibir ayudas públicas, no tiene tierra... Hay que darles tierras de los comunales que tenemos».

Tras esta recolección, comienza el nuevo curso también en el campo. Sus trabajadores están definiendo la estructura de las plantaciones jóvenes para acercarlas al futuro. Las horas de luz marcarán el ritmo de trabajo en invierno, con la poda y otras tareas. A partir de la primavera y la floración «trabajas toda la semana» con los riegos, tratamientos, vigilancia de heladas, tormentas... «Hay que saber sufrir con el campo», asiente.

 

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