Alfaro mantuvo cerradas sus fuentes en invierno para evitar roturas por las heladas

Ernesto Pascual
ERNESTO PASCUAL

Durante el invierno, buena parte de las fuentes que alivian la sed en distintos puntos de Alfaro permanecieron cerradas. Ante las quejas mostradas por algunos vecinos y por Izquierda Unida, el grupo de Gobierno del Ayuntamiento ha explicado que ese cierre es una medida tomada para evitar que el agua se congele en las tuberías debido a las bajas temperaturas y procura ocasionar roturas en sus conexiones.

Como ejemplo de esa previsión en las fuentes del polideportivo municipal La Molineta, en la reserva natural de los Sotos del Ebro, el concejal de Deportes, José Luis Segura, señala que sustituir un mono-mando dañado en una fuente supone 80 euros para las arcas municipales.

«En invierno se toma la decisión de cerrarlas para que no se hielen las cañerías -explica la concejala de Hacienda, Charo Preciado-. Con la mejora de la climatología, se revisa el estado de todas las fuentes para abrirlas de nuevo con normalidad».