Actuaciones de emergencia para evitar los daños

La reconstrucción del mazón mordido por la crecida del pasado mes de abril y la escollera que sirve de primer colchón a la llegada de un futuro desbordamiento son parte de las 79 actuaciones de emergencia acometidas por la Confederación Hidrográfica del Ebro en los últimos meses en el tramo alfareño del río como respuesta a los daños dejados anteriormente.

En total, fueron 90 las actuaciones en el tramo riojano con una inversión de 1,4 millones de euros. Más allá, el Ministerio de para la Transición Ecológica (MITECO) destinó 31,5 millones para intervenir en un millar de puntos en las cuencas de La Rioja, Navarra y Aragón.

A la espera de la siguiente crecida, lo que ya dejó la anterior y sigue depositando el Ebro con su pasa son los sedimentos de grava. A pesar de que buena parte se movió con grandes palas y camiones a través de una pasarela sobre el Ebro para definir la escollera, la isla de gravas ha vuelto a crecer en el centro del cauce, estrechando el paso del Ebro. Al otro lado, permanece el cauce de alivio, desagüe para cuando el Ebro llegue a más de 1.000 m3/s.