«Es una alegría; llevamos trabajando desde 1973»

Esther López, junto al río Najerilla y, al fondo, las cuevas.:: F. D.
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Esther López, junto al río Najerilla y, al fondo, las cuevas.:: F. D.

Esther López Ojeda Presidenta de la asociación Amigos de la Historia Najerillense.Medalla de la Ciudad de Nájera, en su categoría de plata

F. DOMÍNGUEZ

A la Asociación Cultural Amigos de la Historia Najerillense se le acaba de conceder la Medalla de la Ciudad de Nájera, en su categoría de plata, por los méritos y servicios prestados en tantos años de trabajo y dedicación altruista en favor de la preservación y difusión del patrimonio histórico, cultural y etnográfico de Nájera. En la actualidad su presidenta es la najerina Esther López Ojeda, profesora de Educación Secundaria, al frente de la directiva de la asociación desde hace una década.

-¿Cómo se recibió la noticia de la concesión de la medalla?

-Ha sido una gran alegría para nosotros, estamos muy orgullosos de que se haga este reconocimiento, ya que la asociación lleva trabajando desde el año 1973 y es un reconocimiento que está resultando muy emotivo, porque lo hacemos extensivo a todos aquellos que han tenido algún tipo de colaboración a lo largo de toda su historia, bien sea como socios, que hay algunos que siguen siéndolo desde su creación, o exsocios que dejaron de serlo por alguna circunstancia, y también colaboradores que, sin ser socios, nos han ayudado y respaldado.

«Se empezó recogiendo piezas etnográficas de las casas que se derruían y en el campo» «Cuando se han cerrado las puertas por un sitio, hemos ido abriendo otras»

-¿Cuántos socios son?

-Somos 219.

-Después de aquellas desavenencias con el Ayuntamiento y la Comunidad que estuvieron a punto de dar al traste con la Semana de Estudios Medievales, ¿la distinción viene a reparar aquello?

-Desde luego, son cosas diferentes. He decir que tampoco venimos arrastrando aquello. La Semana sigue viva, llevamos haciéndola treinta años, hemos duplicado los asesores... Tampoco existe ninguna rencilla con estas administraciones, aquellos fueron otros tiempos, otras relaciones y que nos respalden ahora es importante. Haciendo un recuento de las actividades de la asociación desde 1973, vemos que se ha ido abriendo a muchos ámbitos, cuando se han cerrado las puertas por un sitio, hemos ido abriendo otras. Hemos tenido contactos con universidades europeas y americanas que han venido a hacer excavaciones en La Rioja. En cuanto al Medievo, las actas de la Semana se consultan constantemente por todos aquellos estudiosos que se dedican al tema. También hemos hecho otras cosas menos académicas y más populares que han servido a la gente más joven de la ciudad para reengancharse con el Pasomalo, el río Najerilla, el castillo...

-De todas las actividades, ¿de cuál están más orgullosos?

-De todas ellas, porque cada una ha ido a públicos diferentes y han tenido buena aceptación.

-Digámoslo de otra manera, ¿a cuál de ellas tienen más cariño?

-No podría señalar ninguna en particular. Son todas tan bonitas y cada una con un público diferente y no podría indicar ninguna, estamos muy orgullosos de todas ellas.

-Haber sido el germen de lo que hoy es el Museo Najerillense, ¿no les produce una especial satisfacción?

-Desde luego. Recordar cómo se empezó recogiendo piezas etnográficas de las casas que se derruían, piezas que se encontraban en el campo, sin hacer excavaciones ilegales. En aquel momento los socios las exponían en las cuevas y como se vio que la cosa tenía importancia y atractivo, se pidió un local al Ayuntamiento, algo que tampoco fue fácil, y más tarde se hizo una exposición en un local que cedieron las Hijas de la Caridad, y al ver que aquello tomaba cada vez más relevancia, al final el Ayuntamiento cedió el local que es hoy el museo, un local que estaba sin limpiar y que hubo que adecuar para lo que hoy es.