Una historia de gansters y chicas

Elenco casi al completo de La ópera del Malandro.
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Elenco casi al completo de La ópera del Malandro.

CRISTINA VALDERRAMA - CRÍTICA DE TEATRO

Los musicales ahora están de moda. Las apuestas comerciales por combinar la interpretación con buenos cantantes parece que triunfan. Pero también a otros niveles apuestan por la música como hilo conductor de la historia. 'La ópera del Malandro' es un musical del brasileño Chico Buarque. Conocido en su país por sus canciones, pero también por sus novelas y por su teatro, sabe retratar la sociedad a través de su arte.

Teatro de Fondo apostó por el texto de Buarque para ponerlo en escena con una apuesta arriesgada. Porque actuar y cantar es complicado y ser bueno en las dos cosas es aún más complicado. La situación se enreda más si esas canciones hay que interpretarlas en portugués.

La samba, la bossa nova son estilos muy apetecibles, pero cuando las canciones, cantadas en versión original, son parte de la historia, se pierde en parte la esencia. Venía con subtítulos, sí. Pero cuando estás a dos cosas, no prestas atención a ninguna en concreto.

'La ópera del Malandro' se sitúa en un Brasil de mitad del siglo pasado donde conviven la corrupción, los clubes de mujeres de vida alegre y los gánsters. Todo ello unido por medio de las canciones de Buarque.

La idea de escuchar música en directo es el mayor acierto de la obra. Cuatro músicos sobre el escenario que en ciertos momentos también se suman al peso de la obra con pequeños papeles de relleno. Y que interpretan canciones melosas que dan ritmo, y también pausa, a la obra.

La multitud de personajes que aparecen en el escenario están interpretados por nueve actores. Unos despiertan más cariño que otros y también son mejor o peor defendidos por unos y por otros. La interpretación de Nuria Benet, que en momentos recuerda a una Lina Morgan en sus papeles más reconocibles, y la de Juan Bey, un travesti enamorado, sobresalen del resto.

El protagonista es un malandro, un traficante al que le gusta la fiesta, las mujeres y el buen vivir. Y en torno a él, su boda, sus suegros, sus amantes y su banda habla toda la historia. Una historia que a veces recuerda a un cómic con personajes disparatados mecidos por la música.