De surfer de oro a yonqui con la pierna amputada

Jan-Michael Vincent en los 70 y en una imagen reciente, después de que le amputaran la pierna derecha en 2012 por una infección en la sangre./
Jan-Michael Vincent en los 70 y en una imagen reciente, después de que le amputaran la pierna derecha en 2012 por una infección en la sangre.

Fallece a los 73 años Jan-Michael Vincent, estrella de 'El gran miércoles' y el actor mejor pagado de la televisión en los 80, cuya carrera se vino abajo por su adicción a las drogas

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI

Jan-Michael Vincent tenía ya 33 años cuando 'El gran miércoles' (1978) lo convirtió en una estrella dando vida a un veinteañero. Su director, John Milius, pasó su adolescencia subido a una tabla de surf en las playas de California. Y resume en su bellísimo arranque, en apenas un par de minutos, la mística de un modo de vida. Dormidos sobre la arena, los surfers intuyen entre el salitre «un viento llamado santana, que trae el olor de países cálidos». Se incorporan, acarician sus tablas y se adentran en el mar. A la búsqueda del gran día. De la ola perfecta.

Vincent, que protagonizó sin dobles sus escenas de surf, encarnaba al más tarambana de los amigos protagonistas. «Este es Matt Johnson, vive aquí», le presentaban, resacoso sobre la arena, antes de despejarse con el frescor de las olas del Pacífico. La mejor película de surf de todos los tiempos abordaba el drama de una generación que llegó tarde al sueño hippy y que sufrió la guerra de Vietnam. Su tono desesperanzado era un preludio del destino de su protagonista, que de actor mejor pagado en la televisión en los 80 derivó en yonqui cocainómano, al que tuvieron que amputar la pierna en 2012 tras una infección que casi le cuesta la vida.

Vincent murió el pasado 10 de febrero a los 73 años en un hospital de Carolina del Norte, aunque la noticia no ha trascendido hasta el pasado fin de semana. El portal TMZ, el mismo que dio la exclusiva de la muerte de Michael Jackson, desvelaba el informe forense, en el que figuraba como causa del fallecimiento un ataque cardíaco. Hacía 17 años que no pisaba un plató. Su carrera ya había empezado a declinar en los 90 por sus problemas con las drogas y la justicia, trabajando en películas de serie B que se estrenaban directamente en vídeo, con títulos como 'Jurassic Woman', 'El vendedor de helados' u 'Órbita letal'.

Sin embargo, Jan-Michael Vincent supo coger pronto la ola del éxito, ayudado por un físico atlético que exudaba virilidad. Nacido en Denver en 1944, era el hijo de un piloto de bombarderos en la II Guerra Mundial que se reconvirtió en próspero empresario en California. De su abuelo, ladrón de bancos, heredó, al igual que su padre, el alcoholismo. En vez de trabajar en el negocio familiar, nuestro hombre prefirió surfear en México hasta que acabó sirviendo en la Guardia Nacional de California, donde un cazatalentos quedó prendado de su mandíbula cuadrada y de su aspecto de 'Big Jim'.

Debutó en el cine a los 22 años con el nombre de Mike Vincent y pronto enlazó series como 'Dragnet', 'Lassie' y 'Bonanza'. En los 70, trabajó junto a estrellas como John Wayne, Burt Reynolds, Rock Hudson, Charles Bronson y Robert Mitchum. El thriller 'Fríamente... sin motivos personales', el western 'Muerde la bala' y la comedia de acción 'Hooper, el increíble' precedieron al éxito de 'El gran miércoles'.

Jan-Michael Vincent, entre Gary Busey y William Katt en 'El gran miércoles'. Abajo, en su papel de piloto en 'Airwolf: helicóptero', serie en la que cobraba 250.000 dólares por episodio.

Jan-Michael Vincent inauguró los 80 con el estatus de estrella más prometedora de la década. Fue la primera eleccion de Universal para protagonizar 'Tiburón'. Podría haber sido el nuevo Tom Cruise, pero concentró sus esfuerzos en la televisión. Tras la miniserie 'Vientos de guerra', llegó 'Airwolf: Helicóptero', donde encarnaba a un piloto y que durante dos años, de 1984 a 1986, le convirtió en el actor mejor pagado de la pequeña pantalla: 250.000 dólares por episodio. La serie se canceló porque en numerosas ocasiones su protagonista llegaba al plató tan borracho que era incapaz de recitar sus diálogos.

La primera película que rueda en los 90, 'Alienator', ya presagia la deriva que tomará su filmografía. En 1996 se rompe el cuello en un accidente de coche y la traqueotomía practicada le daña las cuerdas vocales cambiando su voz para siempre. Desde entonces, solo aparece en las páginas de sucesos por sus problemas con la justicia. Fue a la cárcel por conducir ebrio, maltrató a sus tres mujeres –en 1995 fue condenado a pagarle 374.000 dólares a su expareja, Lisa Marie Chiafullo, tras agredirla físicamente y provocarle el aborto de su hija tras su separación– y acabaron amputándole una pierna por una infección en la sangre.

En 2007 le preguntaron en una entrevista qué había sentido siendo más grande que Brad Pitt en su época de gloria. Y confesó que no sabía quién era Brad Pitt.