Iconos femeninos

Sharon Tate, el sueño roto de una generación

Sharon Tate (i) y Roman Polanski (d) en una escena de la película 'El baile de los vampiros'. /
Sharon Tate (i) y Roman Polanski (d) en una escena de la película 'El baile de los vampiros'.

Boquerini .
BOQUERINI .

El 9 de agosto se cumplieron 50 años de la trágica muerte de Sharon Tate junto a cuatro personas más, a manos de la satánica 'familia' de Charles Manson, uno de los sucesos que más ríos de tinta ha hecho correr en Hollywood. Incluso ahora, cinco décadas después, tres películas recordarán a la actriz. La más famosa es la de Quentin Tarantino, 'Érase una vez… en Hollywood', que se estrenará el 15 de agosto (la familia de la actriz ha pedido que no se estrene en ningún país coincidiendo con el aniversario de su muerte). Otra es 'Tate' dirigida por Michael Polish y protagonizada por Kate Bosworth, que se aleja del baño de sangre en que falleció para mostrar lo que hizo estando viva, y que es la única película que ha contado con la aprobación de la hermana de Sharon. La tercera es un documental sobre la actriz.

Pero aunque siempre que se habla de Sharon Tate se suele empezar por su muerte, poco se sabe de quién parecía destinada a ser una de las grandes actrices de su generación. Sharon Marie Tate nació en Dallas (Texas) el 24 de enero de 1943. A los seis meses de edad, Sharon ganó el concurso 'Miss Tiny Tot of Dallas Pageant', pero los Tate no parecían tener ambiciones artísticas para su hija. Paul Tate, su padre, que era militar, fue ascendido y trasladado en varias ocasiones, por lo que a los 16 años, la futura actriz había vivido en seis ciudades estadounidenses diferentes y le resultaba difícil mantener las amistades. Su familia la describía como tímida y carente de confianza en sí misma; ya como adulta, Sharon comentó que la gente a menudo confundía su timidez con una actitud distante hasta que la conocían mejor.

Sharon Tate y Roman Polanski en una escena de la película 'El baile de los vampiros'.

A medida que fue creciendo, la gente comenzó a reparar en su belleza y Sharon empezó a participar en concursos, ganando el título de 'Miss Richland' en 1959. Durante el concurso habló de su ambición de estudiar psiquiatría, y también manifestó su intención de competir en el concurso de 'Miss Washington' en 1960. Antes de que pudiera tomar cualquier decisión, su padre fue destinado a Verona (Italia) y tuvo que llevar a su familia con él. Allí Sharon Tate descubrió que era muy popular ya que una fotografía suya en traje de baño que apareció en la portada del periódico militar 'Stars and Stripes'. Descubrió que tenía una estrecha conexión con otros estudiantes de la escuela estadounidense a la que asistía en las inmediaciones de Vicenza, ya que reconocía que sus antecedentes y los sentimientos de separación que tenían eran similares a los suyos, y por primera vez en su vida comenzó a formar amistades duraderas. Además prosiguió participando en concursos de belleza, siendo galardonada con diversos títulos de belleza que le sirvieron para aparecer como figurante en algunas películas producidas en el país transalpino como 'Las aventuras de un hombre joven' o 'Barrabás'.

Fotografía en la que se ve al director de cine Roman Polanski y su exesposa, Sharon Tate. EFE

La familia Tate volvió a los Estados Unidos en 1962, y Sharon Tate se trasladó a Los Ángeles, donde se puso en contacto con un representante artístico, y pronto comienza a aparecer en pequeños papeles televisivos. A finales de 1965 logra por fin su primer papel importante en la película 'El ojo del diablo', junto a David Niven, Deborah Kerr, Donald Pleasence y David Hemmings, con dirección de J. Lee Thompson. Gran parte de la filmación tuvo lugar en Francia y al terminar el rodaje, Tate viajó a Londres, en plena ebullición pop con el mundo de la moda y las discotecas. Fue en esta época cuando conoció a Roman Polanski, que estaba planeando 'El baile de los vampiros'. Y aunque el director había decidido que quería a la actriz Jill St. John para el papel femenino principal, aceptó en hacer una prueba a Tate, y acabó aceptándola siempre y cuando usara una peluca roja durante el rodaje, que tuvo lugar en Italia. La capacidad de Tate para hablar italiano con fluidez resultó de utilidad para la comunicación con los miembros del equipo local. Al principio Polanski tenía poca paciencia con la inexperta Tate, llegando a hacer hasta setenta tomas de una escena antes dejarle satisfecho. Además de dirigir, Polanski también era el protagonista masculino, representando a un hombre joven e inocente que se siente intrigado por el carácter de Tate, y comienza un romance con ella. Conforme avanzaba el rodaje, Polanski comenzó a elogiar sus actuaciones, lo que motivó que la confianza de Tate en sí misma se incrementara. Iniciaron una relación y después de terminar el rodaje Tate se mudó al apartamento de Polanski en Londres.

Tate regresó después a los Estados Unidos para filmar 'No hagan olas', junto a Tony Curtis, y Polanski se quedó en Londres. Tate interpretó a Malibú, personaje que sirvió de inspiración a la muñeca Barbie Malibu, y que fue promocionado por la Metro-Goldwyn-Mayer como 'Malibu, la reina del Surf'. Antes del lanzamiento de la película, se realizó una importante campaña de publicidad que consistió en exhibir fotografías y figuras de cartón de tamaño natural de Sharon Tate en los vestíbulos de los cines en todo Estados Unidos, de forma concurrente se lanzó una campaña de publicidad de Coppertone en la que se usaba la imagen de Tate.

Fotografía sin fecha cedida por Roca Editorial donde aparecen el estilista Jay Sebring (i), junto al director de cine Roman Polanski (2-i), la actriz Sharon Tate (c) y otras personas no identificadas durante una fiesta en Londres. / EFE

Polanski regresa a los Estados Unidos contratado por la Paramount para dirigir 'La semilla del diablo', basada en la novela de Ira Levin. Aunque Polanski había querido que Tate protagonizara la película, los productores eligieron a Mia Farrow. Tate proporcionó ideas para algunas de las escenas clave, como la escena en la que la protagonista, Rosemary, es fecundada. También apareció, sin figurar en los créditos, como una de los invitados en la escena de una fiesta.

En 1967 Sharon Tate es contratada como protagonista en la versión cinematográfica de 'El valle de las muñecas', basada en uno de los libros más vendidos de todos los tiempos, compartía reparto con Patty Duke, Barbara Parkins y Judy Garland. Unas semanas más tarde Garland fue despedida y sustituida por Susan Hayward. Por su trabajo, Sharon Tate es nominada al Globo de Oro. Tras este rodaje, en 1968, la actriz se casa con Roman Polanski.

Aún hace otra película en Italia, '¿Cuál De Las 13?', una producción europea co-protagonizada por Vittorio Gassman, Orson Welles y Vittorio de Sica, que se estrenaría tras su muerte en 1970.

En 1968 Sharon interviene en 'La mansión de los siete placeres', junto a Dean Martin y Elke Sommer, bajo la dirección de Phil Karlson, según una popular novela de Donald Hamilton sobre el detective Matt Helm. Tras el rodaje, Sharon Tate, embarazada de Polanski, se aleja de las pantallas para poder tener a su hijo.

Fotografía sin fecha cedida por Roca Editorial que muestra a la testigo Susan Atkins (d), durante un juicio por los asesinatos a la actriz Sharon Tate, su futuro hijo, y otras cuatro personas, ocurridos en 1969, en Los Ángeles, California (EE UU). / EFE

El 9 de agosto de 1969, con Polanski de nuevo en Europa buscando localizaciones para una nueva película, Sharon Tate estaba a dos semanas de dar a luz. Ese día tuvo a dos invitadas en su casa de Los Angeles para comer, las actrices Joanna Pettet y Barbara Lewis, donde les comentó su decepción por el retraso en los planes de regreso de Polanski de Londres. Por la tarde Polanski la llamó por teléfono y esa noche salió a cenar a su restaurante favorito, El Coyote, con unos amigos, Jay Sebring, Frykowski y Folger; y regresó a su casa en el 10050 de Cielo Drive a las 22:30. Esa misma noche fueron asesinados por los miembros de la secta satánica de Charles Manson en un crimen ritual y sus cuerpos fueron encontrados la mañana siguiente por el ama de llaves de Tate.

Las violentas muertes de Sharon Tate y sus amigos pusieron fin abruptamente al 'flower power' hippie. Muchas estrellas de Hollywood se marcharon de la ciudad, mientras que otras se atrincheraban en sus casas con complejos sistemas de seguridad. La oleada de pánico que atravesó Los Ángeles era superior a nada de lo que había visto antes. La gente estaba convencida de que la comunidad de ricos y famosos estaba en peligro. A los niños se les sacó de la ciudad. Se alquiló seguridad, e incluso Steve McQueen se llevó un arma cuando acudió al funeral de Jay Sebring. La escritora estadounidense Joan Didion aseguró: «Muchas de las personas que conozco en Los Ángeles creen que la felicidad y prosperidad de los años 60 terminó ese 9 de agosto de 1969, exactamente en el momento en el que los asesinos, atravesando la ciudad como una bala de fuego, llegaron a Cielo Drive. De alguna manera es cierto: ese día la tensión se rompió, la promesa se cumplió».