Disney devora a la Fox

Disney devora a la Fox

La compañía de Mickey Mouse se convierte en el mayor gigante del entretenimiento al incluir en su catálogo de contenidos el universo 'Star Wars', 'Los Simpsons', 'Alien' y 'Avatar'

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI

Darryl Zanuck dominó la Fox durante treinta y cinco años. Creó a estrellas como Betty Grable y Marilyn Monroe y tuvo en nómina a directores como John Ford, Elia Kazan y Joseph Mankiewicz. El estudio promovió las rutilantes producciones en Cinemascope de los 50 y las superproducciones en 70 milímetros de los 70. 'La tentación vive arriba', 'Sonrisas y lágrimas', 'El planeta de los simios', 'La guerra de las galaxias', 'Alien, el octavo pasajero', 'El jovencito Frankenstein', 'Solo en casa', 'Jungla de cristal', 'Titanic' y 'X-Men' ostentan el logo de la 20th. Century Fox en su inicio, esos focos que alumbran el cielo crepuscular de Los Ángeles mientras retumba la mítica fanfarria. El estudio sufrió grandes pérdidas a comienzos de los 80 y fue adquirido en 1985 por la corporación News de Rupert Murdoch. Ahora, la Fox, una de las 'big six' de Hollywood, ha pasado a la historia al ser absorbida por Disney, que ha cerrado su compra por 44.300 millones de euros.

La casa de Mickey Mouse inició su expansión en 2006 adquiriendo Pixar. Después compró Marvel y Lucasfilms. Con el catálogo de Fox se convierte en la mayor compañía de entretenimiento de todos los tiempos, englobando bajo su paraguas, entre otros contenidos, franquicias como 'Star Wars', 'Alien', 'El planeta de los simios', 'Avatar', 'Los Simpson' y, por supuesto, los lucrativos superhéroes de los cómics de Marvel. «Es muy triste, malo para los consumidores y profundamente anticompetitivo», lamenta en 'Variety' Tom Rothman, capo de la división cinematográfica de la Fox durante doce años. Roland Emmerich, director de 'Independence Day', también previene sobre el peligro de que una sola 'major' acapare tanto poder: «Significa que habrá un comprador menos. Si esto sigue así, solo quedarán dos o tres estudios. Y eso me afecta como cineasta».

La razón de la operación financiera no es otra que el inminente desembarco de la plataforma de Disney en internet, llamada a hundir la posición de dominio de Netflix con un catálogo de contenidos abrumador. De momento, 4.000 trabajadores se van a la calle y los focos de la Fox se apagan para siempre.