'Blade Runner': la película más influyente del siglo XX

Ridley Scott y Harrison Ford en el rodaje del célebre desenlace de 'Blade Runner' en una azotea bajo la lluvia./
Ridley Scott y Harrison Ford en el rodaje del célebre desenlace de 'Blade Runner' en una azotea bajo la lluvia.

'Blade Runner' no solo acertó a dibujar nuestro 2019: su colosal repercusión sobre el cine, el cómic, la literatura y el diseño posteriores todavía no ha sido cuantificada

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI

Guillermo Cabrera Infante acertó a definir 'Blade Runner' en su estreno: «La más excitante y perfecta de las películas de fantaciencia desde '2001: Una odisea del espacio' no muestra un futuro promisorio, sino un mañana peor». En 1982 asociábamos la ciencia-ficción con la saga 'Star Wars' y la épica de las aventuras espaciales. No estábamos preparados para la oscura y lluviosa imaginería de cine negro, con una suerte de Philip Marlowe del futuro que perseguía robots más humanos que nosotros mismos. Tampoco sabíamos que el filme de Ridley Scott iba a proyectar su influencia sobre el diseño, la arquitectura, el cine y el cómic de décadas posteriores de una manera que todavía no ha sido cuantificada.

Fernando Savater escribió en un ensayo editado por Tusquets sobre su visita al edificio Bradbury en Los Ángeles, donde se rodaron algunas de sus escenas más famosas: «Ridley Scott no se inventó nada. El edificio está ahora en las mismas condiciones de la película. Hay basura apilada en la entrada, vagabundos durmiendo en los rincones. Incluso juraría que la lluvia que cae tiene altos índices de radioactividad». Cine negro y metafísica acompañados de un fascinante diseño de producción que reproducía un Los Ángeles en 2019 bañado en lluvia ácida y neón.

Muchos se preguntan si, a la vista de su filmografía posterior, Scott dirigió de verdad 'Blade Runner' o fue resultado de la suma de talentos. El director británico supo rodearse de luminarias como el diseñador Syd Mead, el guionista David Peoples, que adaptó la novela de Philip K. Dick '¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?', el músico Vangelis, el técnico en efectos especiales Douglas Trumbull, responsable de los ballets espaciales de '2001', y actores tan carismáticos como Harrison Ford, Rutger Hauer, Sean Young y Edward James Olmos.

Juntos crearon un entorno futurista basado en un concepto ideado por Scott, la retroutilización, consistente en actualizar maquinarias y edificios añadiéndoles elementos nuevos. Los vehículos, viviendas, calles y bares no lucen asépticos, blanco NASA, como en el cine de ciencia ficción de hasta entonces. Se diseñaron interruptores de la luz, tarjetas de crédito, vasos y portadas de revistas expuestas en los quioscos. Inventaron paraguas con luz y anticiparon pantallas planas de televisión, fotografías digitales, la ingeniería genética y la 'interlingua' que hablan los protagonistas. Un mundo de detritus culturales, donde lo atávico convive con la más avanzada tecnología.

En definitiva, un 'melting pot' humano que el tiempo ha revelado una aterradora premonición de nuestras actuales ciudades bajo la síntesis de tecnología avanzada y decadencia social. Los villanos de la historia, androides 'replicantes' de apariencia punk, buscan identidad y afecto como la criatura de Frankenstein, sumidos en una inútil plegaria a su creador para que les alargue la vida. En cuanto al héroe de la historia, descubrirá en su cacería que sus presas no son los robots insensibles que imagina. ¿O es él mismo también un replicante?

Hace un par de años, Denis Villeneuve aceptaba el reto de firmar una secuela del clásico. 'Blade Runner 2049' podía verse como un hermosísimo replicante del original, carente, eso sí, de su magia y colosal repercusión.

Tres películas que no existirían sin 'Blade Runner'

'Robocop' (1987)

Cinco años después de 'Blade Runner', el salvaje y sarcástico Paul Verhoeven creó al policía perfecto a partir de un despojo humano al que su condición de máquina letal no le impide mantener los recuerdos y sentimientos.

'Matrix' (1999)

El ciberpunk inspiró un futuro distópico –'Desafío total', 'Días extraños'–, donde los recuerdos ajenos se implantan. En la trilogía de los Wachowski, los humanos no tienen conciencia de hallarse en una realidad fabricada por máquinas.

'Ghost in the Shell' (2017)

Las fronteras entre lo humano y lo artificial se diluyen en una cinta que primero fue anime. La protagonista, una cyborg con cerebro humano, se desenvuelve en un entorno futurista de estética punk. Hasta se copian los neones de 'Blade Runner'.