La Rioja

Logroño, 16 may (EFE).- Los riojanos reciclaron 21.794 toneladas de residuos urbanos en 2018, lo que representa un 7,6 % más que en 2017 y que prácticamente todas fracciones experimentaron crecimientos "notables", aunque destaca la recogida de envases ligeros -contenedor amarillo-, con un 10,3 % de incremento.

El director general de Calidad Ambiental y Agua del Gobierno de La Rioja, José María Infante, ha facilitado este miércoles, en una rueda informativa, estos datos al presentar el informe anual de gestión y producción de residuos de la comunidad autónoma.

Ha indicado que el incremento de la generación de residuos urbanos se ha producido de una manera "más sostenida", dado que en 2018 se constataron 411 kilos por habitante y año, frente a los 451 de 2006; mientras que casi se han alcanzado el año pasado los 70 kilos por habitante y año de reciclaje.

Infante ha añadido que el año pasado se generaron 129.718 toneladas de residuos urbanos, un 2 % más que en 2017, tanto en la fracción resto -contenedor verde- como en el conjunto de recogidas selectivas y en los puntos de recogida -puntos limpios y de recogida de voluminosos-.

El contenedor verde fue el más utilizado con el depósito de 105.433 toneladas, un 0,5 % más que en 2017, según Infante, que ha dicho que en 2018 se recuperaron 36.461 toneladas de residuos, incluyendo la materia orgánica aplicada a la agricultura, una cantidad semejante a la del año anterior.

Además, en el Ecoparque se produjeron 6,4 millones de metros cúbicos de biogás, con el que se generaron unos 9.447 megavatios hora de electricidad, equivalente a la generada por unas 2.700 viviendas.

Tras las operaciones de tratamiento de residuos urbanos, se eliminaron en vertedero 46.778 toneladas de rechazo, un 36 %; y fue utilizado en vertedero como material de relleno y cobertura 26.697 toneladas de materia orgánica.

Ello indica que el depósito en vertedero supuso un 56,6 % de los residuos, el resto de los residuos, un 43,4 %, fueron recuperados y reciclados.

Los residuos no urbanos, como los industriales, agrícolas, sanitarios, de construcción y demolición, supusieron un 78 % del total generado en La Rioja.

Ha señalado que prácticamente todas las tipologías de residuos y sus orígenes han sufrido incrementos durante 2018 y esta generación se sitúa en proporción directa con el incremento de la actividad tipo de tejido industrial.

Sus datos indican que ha crecido un 29 % la recogida de residuos industriales peligrosos, con 11.807 toneladas; un 2,1 % los residuos sanitarios peligrosos, con 264; un 9,5 % el aceite usado industrial, con 1.438; un 8,7 % los vehículos fuera de uso, con 4.234; un 11 % los residuos farmacéuticos (SIGRE), con 32,1; y un 24 % los residuos fitosanitarios (SIGFITO), con 107.

También se incrementaron en un 11 % los residuos de construcción y demolición, con 164.516 toneladas y, de esta cantidad, 82.117, que suponen cerca de un 55,58 %, fueron reutilizados; y 25.104, un 17 %, fue utilizado en operaciones de relleno.

El director general ha precisado que estos datos de reciclaje son "muy positivos" y ponen de manifiesto que "los riojanos son cada vez más responsables y tienen una mayor concienciación sobre la necesidad de cuidar el medio ambiente y la importancia de reciclar".

Ha ligado el aumento de la producción de residuos al incremento del consumo y de la producción industrial, aunque está por debajo de los niveles alcanzados en los años previos a la crisis económica.

En el último año también se utilizaron más dos servicios "fundamentales" para el correcto funcionamiento de las plantas de tratamiento de residuos, en alusión a los puntos limpios, donde se llevan los residuos de más difícil gestión, con 31,5 toneladas, un 5,1 % más; y a la recogida de voluminosos, con 2.491 toneladas, un 18,3 % más.

También ha recordado que el objetivo que se debe alcanzar para 2020, y para el que "La Rioja se encuentra en la senda de cumplimiento", es el reciclaje o preparación para la reutilización del 50 % en peso y subir hasta un 55 % en 2025.