La Rioja

Logroño, 17 abr (EFE).- El acto de limpieza del Cristo del Santo Sepulcro ha congregado este Miércoles Santo a cientos de logroñeses, quienes han desfilado durante varias horas por la concatedral de Santa María la Redonda de Logroño para venerar esta imagen.

La capilla de Los Ángeles de la concatedral ha acogido este íntimo acto, del que se encargan los miembros de la Cofradía del Santo Sepulcro, en el único día del año en el que este Cristo sale de su hornacina.

A esta tradicional veneración han asistido también el presidente del Gobierno de La Rioja, José Ignacio Ceniceros; la alcaldesa de Logroño, Concepción Gamarra; el obispo de Calahorra y La Calzada-Logroño, Carlos Escribano; y el hermano mayor de la Hermandad de Cofradías de Logroño, Francisco José Marín.

Desde que se abre la puerta de la concatedral que da a la Plaza del Mercado, sobre las 12.20 horas, cientos de logroñeses se acercan al templo para cumplir con este rito, que se prolonga todos los años hasta las 14.30 horas, aproximadamente.

A mediodía, una lluvia de los flashes de los fotógrafos ha guiado a los tres cofrades que se han encargado de extraer la talla de la urna sepulcral en la que descansa el resto del año, bajo una imagen de la Virgen de la Dolorosa.

Después, cuatro camareras de esta cofradía, que rotan cada año, se han encargado de limpiar la imagen del Cristo yacente, mientras los inevitables móviles inmortalizaban el momento en medio de un respetuoso silencio, solo interrumpido por las doce campanadas.

Este Cristo, procedente de la escuela sevillana del siglo XVII, se coloca sobre una cama de cojines negros durante las dos horas en las que se desarrolla el "besapies" de los fieles, quienes, además de besar o tocar la imagen, suelen pasar diversos objetos, como pañuelos, llaves y joyas, y también acercan a bebés de corta edad.

El hermano mayor de la cofradía del Santo Sepulcro, Gerardo León, ha explicado a los periodistas que este es "el momento más importante del año" para los cofrades, ya que es la única oportunidad de venerar fuera de la urna a este Cristo, que cerrará la procesión del Santo Entierro de Logroño, el próximo Viernes Santo.

"Yo no concibo la Semana Santa sin este acto, pone la carne de gallina", ha asegurado León, para quien esta es la quinta ocasión que asiste a esta veneración como hermano mayor del Santo Sepulcro.

Desde la restauración de esta talla, solo se utiliza algodón para no dañarla y las camareras tampoco llevan guantes ni se emplean aceites, ha explicado.

La cofradía del Santo Sepulcro, fundada en 1959 y con sede canónica en la concatedral de Logroño, cuenta en la actualidad con 259 cofrades y su hábito es blanco, con el cíngulo, capa y capuz negro, sobre el que se sitúa una corona tipo árabe en color oro.

La Semana Santa logroñesa, que hace cuatro años logró la declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional, continúa esta noche con la celebración de la tradicional procesión de "El Encuentro", con los pasos de Jesús Nazareno y la Virgen de la Soledad, que coinciden en la confluencia de las calles Portales y Once de Junio.