La Rioja

Logroño, 17 abr (EFE).- El Gobierno de La Rioja ha instado este miércoles a los ciudadanos a "no bajar la guardia", pese a las lluvias de abril, ante la próxima campaña de incendios forestales.

El Boletín Oficial de La Rioja (BOR) publica este miércoles la Orden de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente que regula el uso del fuego en el territorio riojano, con el fin de evitar su propagación a terrenos forestales.

El objetivo principal es minimizar las consecuencias económicas, ecológicas y sociales producidas por los incendios forestales, así como procurar la seguridad de todas las personas, ha detallado el Gobierno regional en una nota.

El Ejecutivo de La Rioja ha insistido en la importancia que tiene la colaboración ciudadana en la prevención y lucha contra los incendios forestales para extremar las precauciones y cumplir lo estipulado en la Orden para evitar que se produzca un incendio y, además, para avisar con rapidez cuando se detecte algún siniestro.

Ha recordado que las lluvias de los últimos días no deben hacer bajar la guardia, ya que ha sido un invierno con menos precipitaciones de lo habitual y el monte presenta una sequía acumulada.

Por ello, si las precipitaciones no prosiguen a lo largo de la primavera, puede haber un verano "peligroso" desde el punto de vista de los incendios forestales.

La campaña 2019-2020 establece como época de alto riesgo la comprendida entre el 15 de julio al 15 de octubre; de riesgo moderado, entre el 1 de febrero al 31 de marzo, del 1 al 14 de julio y del 16 de octubre al 15 de noviembre; y de riesgo bajo, entre el 1 de abril al 30 de junio y del 16 de noviembre al 31 de enero.

La estrategia de lucha contra el fuego se centra en actuaciones preventivas de desbroces y limpieza de montes, con el objetivo de reducir el número de incendios y la superficie quemada.

Ha señalado que, en los últimos años, se han reforzado las medidas de prevención en el uso del fuego para evitar las negligencias y se han aumentado los medios de extinción y su eficacia para que los daños de los incendios, una vez producidos, sean los mínimos.

En el caso de producirse un cambio de las condiciones meteorológicas y siempre que la variación del riesgo de incendios así lo aconseje, las épocas de riesgo podrán ser modificadas mediante una resolución de la Consejería.

También se consideran "zonas de peligro" los terrenos forestales y la franja de 400 metros de ancho que los circunda como perímetro de protección.

Durante la época de alto riesgo en las zonas de peligro se prohíbe el uso de fuego y artefactos de cualquier tipo que puedan producir incendios, incluso en zonas recreativas y de acampada en los lugares habilitados para ello.

Como excepción, se podrá autorizar la realización de hogueras al aire libre en cascos urbanos y parques, en lugares acondicionados para ello que disten más de cinco metros de árboles o arbustos y otros cinco metros de residuos combustibles y vegetación seca.

Se ha referido a que, entre el uno de julio al 15 de noviembre, es obligatorio contar con autorización previa de la Dirección General de Medio natural para el uso de fuegos artificiales.

Para evitar y prevenir los incendios en las fincas agrícolas y los terrenos forestales próximos a ellas, la Orden establece una serie de prohibiciones y requisitos, como la obligatoriedad de solicitar una autorización para realizar una quema de rastrojos.