La Rioja

Logroño, 14 feb (EFE).- La exposición "RED", que se puede visitar hasta el próximo día 18 en las Bodegas Franco-Españolas de Logroño, plasma momentos de la cultura asiática en las 18 fotografías que la componen, hechas en blanco, negro y rojo.

Así lo ha afirmado a Efe el fotógrafo y autor de esta colección, Tommy Salas, quien ha explicado que el color rojo que aparecen en estas instantáneas es original de la imagen capturada, que luego ha sido pasada a un blanco y negro sobre el que se ha reinsertado este color, que en la cultura japonesa simboliza "la fuerza y la sangre".

Salas ha indicado que ha realizado estas fotografías a lo largo de diez años de viajes por el continente asiático, en los que ha recorrido India, Laos, Myanmar, Japón y Camboya como parte de su "pasión" por la cultura japonesa, que también se ejemplifica en su otra profesión, la de maestro de kárate, un arte marcial que practica desde hace 42 años.

Ha señalado que, "en la cultura japonesa, el blanco significa pureza y vida y el rojo, fuerza y sangre y, cuando en las celebraciones japonesas se juntan estos dos colores, significa 'buena suerte'".

Entre las fotografías que componen "RED", que se muestran apoyadas en barricas, se pueden observar los retratos de un hombre hindú sonriente en primer plano sobre cuyo rostro se dibujan unas líneas rojas; así como el de una geisha con su vestuario rojo característico y el de una mujer envuelta en ropa roja que coge de la mano a su hijo.

Estos y otros personajes que Salas se ha encontrado en sus viajes protagonizan los retratos de esta muestra, de los que "todos han sido fotografiados en momentos", sin que hubiera ningún posado, ha concretado.

"Me muevo con una moto por los pueblos e interactúo con estas personas, les pido permiso o les doy algún presente, hablamos, intentamos entablar una conversación en el idioma que podemos y, luego, me dejan fotografiarlos", ha relatado.

"El color rojo -ha incidido- es original de la imagen, el proceso fotográfico que realizo es que hago la fotografía en color, la paso a blanco y negro con photoshop y luego capto el color rojo original y lo inserto en el blanco y negro".

Esta colección, ha proseguido, es fruto de la unión de sus dos pasiones, la fotografía y la cultura nipona, que le "llama mucho la atención" y trata de capturar mediante "una mirada o sentimientos".

"Al final, cada fotografía es una historia, es un momento que yo he vivido", ha defendido Salas, quien ha añadido que en la presentación de este jueves contará algunas de estas historias y anécdotas que "cada fotografía tiene detrás".

Aunque lo que más le gusta es "transmitir a cada persona algo con ese momento captado", sin necesidad de explicarlo.

Es la segunda vez que se muestra "RED", puesto que ya se expuso en primavera del año pasado en el Jardín Botánico de Madrid, ya que el invernadero de Bonsáis le pareció a su autor "un lugar muy japonés para exponer".

En el futuro, le gustaría que esta colección saliese fuera de España, a otros países de Europa y, como "ilusión final", a Japón.

Por su parte, la directora de Enoturismo de Bodegas Franco-Españolas, Elena Pilo, ha afirmado a Efe que esta bodega repite como patrocinadora de esta colección, cuyas "obras espectaculares impactan y encajan" con su "filosofía".

Pilo ha recalcado que en las fotografías que componen "RED" predominan el rojo y el blanco, colores que "representan disfrutar de la vida y de los buenos momentos, lo que encaja con la cultura del vino". EFE.