La Rioja

Logroño, 13 feb (EFE).- La alcaldesa de Logroño, Concepción Gamarra, ha confiado este miércoles en que se pueda aprobar la revisión del Plan General Municipal (PGM) en un pleno durante el mes de abril.

El Ayuntamiento de la capital riojana ha acogido varias reuniones con representantes de los grupos políticos y profesionales para trabajar sobre el borrador del avance de la revisión del Plan General presentado por su redactor, el arquitecto y sociólogo José María Ezquiaga, ha informado el Consistorio en una nota.

La revisión del PGM plantea estrategias para la consolidación y regeneración urbana, por una ciudad sostenible y resilente, y en el que prime la cohesión y la inclusión social.

La alcaldesa ha valorado el modelo de ciudad que se plantea en este documento, que "responde a nuevos retos y paradigmas de la sociedad, y coincide con el que ha impulsado el equipo de Gobierno".

"Deseamos dejarlo ratificado antes de que finalice este mandato y que logre la unanimidad de todos los miembros de la Corporación, porque es importante que todos estemos comprometidos con las líneas básicas que marcarán el futuro de Logroño. Con ese objetivo hemos ido trabajando desde el primer momento, con transparencia, fomentando la participación, buscando el consenso", ha subrayado.

Ha recordado que el modelo de crecimiento había quedado "obsoleto" y era conveniente determinar diferentes propuestas de ordenación urbana para la ciudad, atendiendo a nuevos retos, con un concepto "menos expansivo" y centrado en la cohesión de la trama urbana.

Ezquiaga ha propuesto tres objetivos que se articulan en once ejes estratégicos, con el fin de lograr la consolidación y regeneración urbana; conseguir una ciudad sostenible y resilente; y alcanzar cohesión, inclusión y equidad.

Ente las medidas para lograr la vertebración urbana figuran: la finalización de la Ronda en su parte noroeste, la conexión de Portillejo con el puente de Sagasta y el Camino Viejo de Fuenmayor con Gonzalo de Berceo; la mejora de la calidad en la N-111 y N-232; un enlace de la AP- 68 con la LR-250; un quinto puente sobre el Ebro; y la prolongación de avenida de la Sierra.

También propone pasarelas peatonales entre El Cubo y Las Norias, entre La Ribera y el Pozo Cubillas, en el Camino de Santiago sobre la circunvalación; en Los Lirios y La Estrella.

Otra propuesta es la creación de sectores de borde como transición entre ciudad y campo: Ramblasque y Río Batán y los nuevos sectores SB1, SB2, Pedregales y Camino de Fuenmayor.

Para lograr la renovación urbana, este avance apuesta por la reconversión de parcelas industriales, la construcción de nuevas tipologías y nueva edificación en solares que completen la manzana.

La naturalización de la ciudad se logrará con la potenciación de las conexiones urbanas con el Ebro y el corredor del Ebro Varea-El Cortijo, la mejora del acceso al Monte Cantabria y ña conexión con el Camino de Santiago.

Por otro lado, sugiere nuevas viviendas de protección oficial en los solares del Casco Antiguo; en los nuevos sectores; y en suelo urbano consolidado; y para lograr la permanencia de la población en el centro histórico habría que crear nuevas guarderías y nuevos centros de día para dependientes.

"Se lleva a cabo un trabajo muy exhaustivo en el que técnicos, responsables políticos y el conjunto de la sociedad reflexionamos sobre la ciudad en la que queremos vivir y deseamos ofrecer a las nuevas generaciones. Y este ideal sobre la base de un urbanismo sólido y duradero, que se planifique teniendo en cuenta las necesidades de los logroñeses y el proporcionarles un alto bienestar", ha concluido Gamarra.