La Rioja

Logroño, 14 ene (EFE).- La "fatiga de material" puede ser la causa principal de las últimas averías producidas en las tuberías de la red de agua de Logroño, junto a un cambio en la presión del agua, ha afirmado hoy el responsable de las redes de suministro de agua potable, Vicente Iburo.

El concejal de Medio Ambiente de Logroño, Jesús Ruiz Tutor, e Iburo se han referido hoy, en una rueda informativa, a la rotura de la tubería de abastecimiento de agua en la ciudad a la altura de Ramírez de Velasco con Gonzalo de Berceo, ocurrida el pasado día once, que fue la que generó, posteriormente, problemas similares en Vara de Rey; Breatúa, en dos zonas; Lardero y Valcuerna.

Iburo ha añadido que la avería, "seguramente", se originaría por "fatiga del material" y, "una vez que se causó la avería en esa tubería, desencadenó bajadas y subidas puntuales de la presión de agua en la red que, cuando encontraron puntos más débiles, produjeron otras averías".

El concejal ha insistido en que el 70 % de las tuberías de Logroño son "bastante modernas", de fundición; muy pocas hay que superen la edad de treinta años; y sus datos indican que las afecciones se producen más en las juntas.

Ha detallado que, tras la avería de Ramírez de Velasco, los técnicos apuntan a un efecto denominado "golpe de ariete", que se sustenta en un cambio en la presión del agua que, "junto a la bajada de temperaturas, que ocasiona cierres en la red ante el peligro de heladas, posiblemente generó una burbuja de aire y sobrepresión en algunos puntos, que extendieron el problema a lo largo de la canalización".

"En todo caso, se trata de una avería en una red de 443 kilómetros que abarca toda la ciudad y cuyo funcionamiento está monitorizado y controlado en todo momento, lo que nos permite actuar con rapidez para solucionar los problemas que, inevitablemente, a veces surgen", ha señalado Ruiz Tutor.

El concejal ha asegurado que, como consecuencia de lo ocurrido el pasado día once, "ya no habrá más averías con el agua, ese suceso ya ha pasado, aunque aún podría ocurrir algún rebote".

Ha insistido en que se trató de una situación que suscitó la intervención coordinada de varios servicios municipales y ha sido "la demostración de una ciudad que funciona con eficacia", debido a la rapidez, entre otros, de los Bomberos y Policía Local.

En total, participaron más de treinta funcionarios y personal de empresas; el tiempo de respuesta medio de la Policía Local fue de 1,3 minutos; el de Bomberos, de nueve; y el control de la fuga por parte de los técnicos y operarios del Servicio de Aguas de doce, ha indicado.

"En escasos minutos se controló la situación y en pocas horas se pudo restablecer el suministro para vecinos y comercios", ha asegurado Ruiz Tutor, quien ha hecho hincapié en que, a pesar de ser fin de semana y ser necesaria la intervención de personal que estaba fuera de servicio, el protocolo antes estas incidencias funcionó "correctamente".

Asimismo, ha dado las gracias a todos los técnicos y trabajadores municipales y de empresas contratadas y les ha felicitado por "su agilidad y eficacia en la respuesta".