La Rioja

Logroño, 6 nov (EFE).- Los investigadores del proyecto internacional "Araña Roja" han centrado su trabajo en comparar el genoma de este ácaro, considerado una plaga que causa pérdidas millonarias en la agricultura; y de otro, el tojo, para determinar el motivo por el que el primero ataca a una gran variedad de cultivos y el segundo a muy pocos.

Así lo ha explicado hoy a Efe el director de este proyecto, Miograg Grbic, con motivo de la reunión esta semana en Logroño de investigadores de trece países para poner en común los avances en esta parte de la investigación, que está encaminada a lograr el control de la araña roja en los cultivos agrícolas.

Los investigadores buscan fórmulas que permitan controlar los ataques de araña roja a cultivos de maíz, soja o vid, entre otros, en especial en países cálidos, donde ha mostrado una gran resistencia a diferentes plaguicidas, ha añadido Grbic, profesor de la Universidad de La Rioja (UR) e investigador del Instituto de las Ciencias de la Vid y el Vino.

En esta reunión científica, que cumple su décima edición, participan miembros de grupos de investigación de Alemania, Bélgica, Brasil, Canadá, China, Estados Unidos, Francia, Grecia, Holanda, Japón, Portugal, Reino Unido y España.

El punto de partida del encuentro es el trabajo del grupo que dirige Gbricn y otro del Centro Nacional de Análisis Genómica (CNAG) de Barcelona, que han secuenciado y ensamblado el genoma del ácaro del tojo (Tetranyhus lintearius), una especie endémica y poco corriente de la Europa Atlántica, que fue encontrada en el término de Valgañón (La Rioja).

Esta especie es muy semejante a la araña roja, pero, a diferencia de esta, solo se alimenta de la planta del tojo; y, a partir de la comparación de ambos genomas, los investigadores pretenden identificar los mecanismos que permiten que la araña roja se alimente como plaga de tantas especies diferentes de plantas.

"Queremos entender por qué este bicho riojano -tojo-, como le llamamos nosotros, es el hermano mayor de la araña roja y solo se alimenta de una planta para, después, buscar marcas de evolución en la araña roja y comprender cómo ella puede comer tantos tipos de plantas, hasta un millar", ha incidido Grbic.

En el futuro, estudiarán otra especie de ácaro que han encontrado y que se alimenta de pimientos, patatas y tomates", ha añadido, en declaraciones a Efe, a catedrática de Microbiología de la Universidad Politécnica de Madrid, Isabel Díaz.

"Cando empezamos en este proyecto no sabíamos casi nada de la araña roja, pero hemos hecho un gran progreso y también hemos avanzado en saber cómo se defienden las plantas", ha indicado, lo que, por ejemplo, "puede llevar a crear moléculas alternativas para aplicarlas en los cultivos" y, aunque "esa aplicación prácticas no está todavía, ya hay dos patentes en marcha".

El entomólogo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Félix Ortego, ha señalado a Efe en que, "con este proyecto, no se busca exterminar a la araña roja", sino "conseguir un control integrado de sus poblaciones".

"Ahora mismo, en la agricultura se sabe que si buscas eliminar un parásito, este se hace resistente a los plaguicidas, con lo que a lo que se va es a un control de las poblaciones para que no haya ese problema, sobre todo en un ácaro como este, que crece más en lugares cálidos y que está aumentado por el cambio climático", ha subrayado.

Díaz y Ortego son dos de los científicos que expondrán sus trabajos en Logroño esta semana, donde también investigadores de la Universidad de Western Ontario (Canadá) detallarán cómo han empezado a comprender los mecanismos que permiten a las células y tejidos del tracto digestivo de la araña roja hacerse resistentes a determinadas toxinas de los plaguicidas.

Sus primeras conclusiones indican que los genes que hacen que la araña roja sea resistente a los plaguicidas son de la misma familia que los genes que en humanos contribuyen a que un cáncer sea resistente a la quimioterapia.

Por otro lado, en la reunión científica de Logroño se analizará el desarrollo de un "kit" de diagnóstico del estado de la plaga de araña roja en un cultivo.

Dado que este ácaro se hace resistente a los plaguicidas a partir de los dos años de aplicación, con el sistema que se quiere diseñar se facilitaría la toma de decisiones de los agricultores sobre qué fitosanitarios aplicar, al conocer exactamente el estado de evolución de la plaga.

Además, investigadores del Reino Unido expondrán estos días la secuencia de un parásito de la misma familia que afecta a las aves; y científicos de Brasil presentarán un estudio del genoma de un ácaro que ataca a los cítricos y produce pérdidas estimadas en 80 millones de dólares al año en ese país.