La Rioja

Logroño, 11 ago (EFE).- Un 22 % de los conductores de La Rioja reconoce coger el coche después de haber bebido alcohol, por debajo de la media del conjunto del país, que es de un 25 %, según se recoge en el estudio "Hábitos de la conducción 2018".

Este estudio se ha elaborado dentro de la campaña de seguridad vial "Un refresco, tu mejor combustible", una iniciativa del RACE y la Asociación de Bebidas Refrescantes, ANFABRA, con el apoyo de la DGT, que se puso en marcha hace 13 años con el objetivo de reducir el número de accidentes.

De acuerdo con el estudio, la conducción con alcohol se da más en el caso de los hombres (31 %) que las mujeres (18 %).

Y las comunidades que más destacan por esta conducta son Baleares (34 % de los conductores reconocen coger el vehículo con alcohol), el País Vasco (31 %), y Navarra y Murcia (29 %).

En el caso de los conductores de La Rioja, el 81 % de los encuestados utilizan el coche para viajar, por encima de la media nacional que es del 73 %.

Las comunidades en las que más se desplazan en coche para recorridos de larga distancia son Madrid (85 %), Aragón, Asturias y la Rioja (81 %).

En cambio, lo usan menos los habitantes de las islas Baleares (32 %) y Canarias (29 %).

En los largos recorridos, un 17 % de los riojanos afirma no parar, dato que supera la media nacional, que es de un 14 %; y un 83 % no hace las paradas recomendadas, superando la media nacional situada en un 77 %.

Al preguntarles a los conductores riojanos por la hora a la que prefieren iniciar el viaje a sus destinos de vacaciones, la mayoría se decanta por salir a primera hora de mañana, concretamente un 75 %, superando la media nacional que se sitúa en un 67 %. Sólo un 4 % opta por la noche.

Además del mencionado estudio de hábitos en el que se ha encuestado a 3.026 conductores, en esta ocasión, dentro de la campaña del RACE y ANFABRA, también se ha realizado un estudio con el Instituto de Biomecánica de Valencia (IBM), en el que se muestran los efectos de la conducción prolongada y la postura en el cansancio físico y mental.

Las pruebas muestran que a partir de las dos horas de conducción se empiezan a detectar alteraciones en la visión, en los movimientos y en la toma de decisiones.