La Rioja

Logroño, 13 jul (EFE).- La Guardia Civil en La Rioja ha detenido a dos ciudadanos de Malí y Pakistán, de 36 y 40 años, como presuntos autores de un delito de falsedad documental por suplantar la identidad de otras dos compatriotas de 33 y 41 años en el examen del permiso de conducir.

Ambas personas, a fecha de hoy, tienen fijada su residencia en La Rioja, ha detallado hoy , en una nota, la Guardia Civil, que ha llevado a cabo esta investigación junto a la Jefatura Provincial de Tráfico en esta comunidad autónoma.

La detención se produjo en el aula de exámenes de la Jefatura Provincial de Tráfico en La Rioja, durante las inspecciones que realizan los funcionarios a toda la documentación que presentan los opositores para la obtención de los diversos permisos de conducción.

El ciudadano de Malí uso un documento falsificado con su fotografía y los datos personarles del suplantado, según la Guardia Civil, que ha añadido que esta persona posee un amplio historial delictivo por hechos de similares características llevados a cabo en las Jefaturas de Tráfico de Cuenca, Guadalajara y Valencia.

El de origen pakistaní utilizó la documentación verdadera del compatriota al que suplantaba, dado que se parecían físicamente, pero la suplantación se descubrió una vez que los agentes valoraron las diferencias faciales y biométricas de esta persona con la fotografía del documento que aportó.

Este suplantador posee un amplio historial delictivo por estafas, falsificación documental y usurpación de estado civil y le constan detenciones en Alcañiz (Teruel), Castellón de la Plana (Castellón) Palma de Mallorca (Baleares) y Villanueva de la Serena (Badajoz) tras haberse presentado a examen para la obtención del permiso de conducir utilizando la identidad de otras personas.

La Guardia Civil ha añadido que, con estas detenciones, se ha impedido que los suplantados, residentes en Barcelona y Madrid, obtengan de manera fraudulenta el permiso de conducción español y carecer de todos los conocimientos necesarios para ello, lo que hubiera supuesto un problema de inseguridad para el resto de ciudadanos que circulan por las carreteras del país.

Los suplantadores y los suplantados se enfrentan a penas de entre seis meses y tres años de prisión y multa de seis a doce meses, según el Código Penal, ha detallado la Benemérita, que ha puesto a disposición de la autoridad judicial las actuaciones instruidas.