La Rioja

Logroño, 13 jul (EFE).- El concejal de Medio Ambiente de Logroño, Jesús Ruiz Tutor, ha informado de la adjudicación de las obras de conexión a la red de cinco de las instalaciones fotovoltaicas municipales, lo que permitirá "verter la energía sobrante que no se destina a autoconsumo a las redes de transporte y distribución eléctrica".

Ruiz Tutor ha explicado, en una comparecencia informativa en la cubierta del Ayuntamiento de Logroño, que estas placas solares se ubican, además de en el Consistorio, en los Centros de Educación Infantil de El Cubo y El Arco, en el edificio Smart Logroño y en la biblioteca municipal Rafael Azcona.

Según ha estimado, estas cinco instalaciones fotovoltaicas producirán anualmente 163.818 kilowatios/hora para autoconsumo y 24.859 para verter energía a la red eléctrica, además de evitar la emisión de 64 toneladas de CO2 a la atmósfera.

Entre el ahorro obtenido en el autoconsumo y la contraprestación económica por verter energía a la red, se estima un ahorro de 14.539 euros, por lo que "la inversión en este proyecto se amortizará en algo menos de dos años", ha afirmado.

Ruiz Tutor ha recordado que el proyecto de conexión fue adjudicado este mes a la empresa riojana Proyectos y Montajes Eléctricos Riojanos, por un importe de 25.466 euros y un plazo de ejecución de tres meses.

De esta forma, los trabajos de adecuación de las instalaciones y su conexión a las redes de transporte y distribución eléctrica se desarrollarán entre los meses de agosto y noviembre, ha anunciado.

Respecto a la instalación fotovoltaica ubicada en el Ayuntamiento de Logroño, que consta de 350 módulos con una potencia instalada de 60 Kw, según la potencia contratada del edificio -280 kw-, la energía fotovoltaica supone el 21 por ciento de energía total consumida.

Además, esta energía alcanza el cien por ciento durante las tardes y los fines de semanas, lo que genera también excedentes para la venta, ha resaltado el concejal.

Así, "estamos preparándonos para el futuro porque entendemos que la fotovoltaica es una energía limpia, renovable y no contaminante", según Ruiz Tutor, que, además, "es viable desde los puntos de vista económico y medioambiental".

Por ello, ha precisado que "se están analizando proyectos de futuro, como el mejor aprovechamiento de las cubiertas de los edificios municipales y la sustitución de las placas solares por otras más modernas y eficientes".

También se estudia la ampliación de las instalaciones fotovoltaicas a otros edificios municipales y otras ubicaciones, como puede ser el antiguo vertedero; y el desarrollo de La Villanueva, como "un espacio modelo en captación de energía solar", ha aclarado.

El objetivo de estas actuaciones es "cumplir el compromiso de que el 20 por ciento de la energía consumida por este Ayuntamiento tenga su origen en fuentes de energía renovables", ha recalcado.

En la actualidad, el Ayuntamiento de Logroño dispone de ocho instalaciones fotovoltaicas en los edificios del Ayuntamiento, Centros Deportivos Municipales de Lobete y La Ribera, Centros de Educación Infantil del Cubo y del Arco, el Centro Cívico de Yagüe, el edificio Smart Logroño y la Biblioteca Rafael Azcona.

Las ocho instalaciones, con sus 1.250 paneles solares, tienen una potencia instalada de 226 kilovatios y producen anualmente 384.365 Kwh, que, "hasta la fecha, se utilizaban para autoconsumo, sin estar conectadas a la red ni disponer todas con contador bidireccional, lo que implicaba una pérdida de energía", ha lamentado.

La primera instalación fotovoltaica data de 2006 y se ubica en el Centro Deportivo Municipal de Lobete; en 2009 se instaló la del Ayuntamiento de Logroño; en 2010, en el centro municipal de La Ribera; y en 2011 las cinco restantes, lo que suman alrededor de 1.250 paneles solares, colocados en los tejados de los edificios municipales.

Por último, Ruiz Tutor ha remarcado que esta iniciativa tiene "ventajas económicas, pero también evidentes beneficios ambientales", ya que solo la energía producida en las instalaciones municipales fotovoltaicas permite que dejen de emitirse cada año más de 125.000 kilos de CO2 a la atmósfera.