La Rioja

Logroño, 12 jul (EFE).- El Sistema de Salud de La Rioja permite la confirmación o descarte de cualquier sospecha de proceso oncológico en menos de tres semanas a través de un médico especialista de referencia con el que cuenta todo paciente.

Así lo ha afirmado hoy la consejera de Salud, María Martín, en un encuentro informativo posterior a la reunión de trabajo que ha mantenido con los responsables de los servicios asistenciales y de investigación de la línea dedicada al Cáncer en el III Plan de Salud de La Rioja.

En este encuentro también han participado el director de la línea de Cáncer del III Plan de Salud de La Rioja, Gustavo Ossola, y el jefe del Servicio de Anatomía Patológica del Hospital San Pedro de Logroño, Jesús Javier Sola.

Martín ha explicado que estas tres semanas constituyen un plazo por debajo de los del resto del Sistema Nacional de Salud y favorecen tanto la calidad asistencial otorgada al paciente como la reducción de la mortalidad asociada al cáncer.

Ha señalado que se han valorado las medidas recogidas en este plan para reducir la incidencia de esta enfermedad, como la difusión del Código Europeo contra el Cáncer, que informa a los ciudadanos de las medidas que pueden tomar para prevenirlo.

Los programas de diagnóstico precoz del cáncer, ha proseguido, tienen un papel fundamental para favorecer la disminución de morbilidad y mortalidad, ya que un diagnóstico en la fase inicial incrementa de forma notable las posibilidades de curación.

El Sistema Público de Salud de La Rioja desarrolla tres programas de cribado, para el cáncer de mama, de cuello de útero y colorrectal, este último dirigido a personas de entre 50 y 74 y en el que se alcanza el 50 por ciento de participación y se llega al 63 % en diferentes franjas de edad, ha subrayado.

Ha incidido en que este programa de cribado de cáncer de colon ha permitido detectar, de forma precoz, cerca de 200 procesos oncológicos y 2.000 lesiones premalignas desde su puesta en marcha.

El programa de diagnóstico precoz de cáncer de mama, dirigido a mujeres de entre 45 y 69 años, tiene una participación de un 85 % de la población y revisó a 18.582 mujeres, de las que se volvió a citar a 968, y, de ellas, 67 tenían cáncer, ha especificado.

Además, ha añadido, se realizaron un total de 7.130 pruebas a otras tantas pacientes que presentaban alguna sintomatología y que fueron derivadas desde Atención Primaria, Especializada o compañías mutuas privadas; en total, se detectaron 255 cánceres de mama en La Rioja en 2017.

Por su parte, el programa de detección precoz del cáncer de cuello de útero cuenta con una participación anual de alrededor de 5.000 mujeres y está dirigido a personas de entre 25 y 65 años, ha destacado.

La consejera de Salud ha recordado que el Sistema Público de Salud riojano cuenta, desde 2016, con una Unidad de Cuidados Paliativos Pediátricos que atiende a una media anual de 10 niños riojanos con enfermedades oncológicas y neurológicas.

En la actualidad, se detectan en torno a 1.600 tumores en la Rioja, el 60 % en hombres, entre los que hay mayor incidencia de los de próstata, el 20 % de los casos; colorrectal, 18 %; y pulmón, 13%, ha señalado.

Ha detallado que, entre las mujeres, la localización más frecuente es el tumor de mama, un 30 %; colorrectal, un 15 %; pulmón y cuello de útero, un 5,6 %; en total, fallecen unas 900 personas de cáncer en La Rioja cada año.

Por su parte, Ossola ha resaltado que en el IV Plan de Salud riojano se buscará consolidar lo obtenido y plantear nuevos desafíos en aquellos cánceres en los que los resultados de superación son realmente pobres, así como esforzarse por un diagnóstico precoz a fin de lograr mejor resultado terapéutico.

Sola ha apuntado que, de 1995 a 2015, la mortalidad por cáncer de mama ha disminuido en La Rioja en dos tercios, ya que ha pasado de ser de un torno del 26 % a, en 2015, superar ligeramente el 10 %, como fruto del programa de detección precoz y de un diagnóstico más preciso.