La Rioja

Logroño, 2 nov (EFE).- La Consejería de Educación y la Universidad de La Rioja (UR) han acordado las líneas básicas para la organización de la Evaluación Final de Bachillerato (EFB) del curso 2016-2017, que, previsiblemente, serán entre el 5 y el de junio en las sedes que acogían las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU).

El consejero de Educación, Abel Bayo, y el rector de la UR, Julio Rubio, han encabezado las reuniones que se han celebrado en las últimas semanas con el fin de establecer la base para organizar las pruebas en los meses de junio y julio de 2017.

En un comunicado conjunto, han detallado que la EFB, que se organizará según las diferentes modalidades del Bachillerato, no será obligatoria para obtener el título de Bachiller, pero será necesaria para el acceso y la admisión en la universidad.

En cuanto a las fechas de realización de las pruebas de EFB, el periodo previsible es el que se extiende del 5 al 8 de junio de 2017 para la convocatoria ordinaria y del 4 al 7 de julio para la extraordinaria.

Estas previsiones son "coherentes" con lo consensuado en el sistema común de admisión universitaria que, en el ámbito del Grupo G9 de Universidades, ha firmado la UR, han detallado.

Los lugares de realización de los exámenes serán los mismos en los que se desarrollaban hasta ahora los de la PAU, como son las sedes habilitadas en Logroño -edificios Quintiliano y Científico Tecnológico de la UR- y en Calahorra -IES Quintiliano-.

Se establecerá una comisión organizadora de las pruebas de EFB, formada por miembros nombrados por la Consejería de Educación y por la UR y que será la responsable de gestionar el calendario de las pruebas, los tribunales, los tribunales correctores y las reclamaciones.

Han añadido que, para cada una de las materias a examinar, se nombrará a un coordinador de materia, designado por la UR, y otro de Bachillerato, a propuesta de la Consejería de Educación.

También se ha acordado un calendario provisional de nombramientos de coordinadores y comisiones y de los principales hitos de organización de la prueba, incluido un plan de comunicación a la comunidad educativa y a la sociedad en general.

La próxima publicación de una Orden Ministerial terminará de regular todos los detalles de la prueba, que, en cualquier caso, se prevé compatible con el plan acordado, según la Consejería y la UR.