La Rioja

Logroño, 1 sep (EFE).- El III Plan de Salud Mental 2016-2020 mejorará los dispositivos, con la puesta en marcha de un hospital de día; reducirá el estigma asociado a la enfermedad, dará preferencia a la prevención del suicidio, cuenta con asociaciones de enfermos y familiares y reforzará la atención infanto-juvenil.

Así lo ha explicado hoy la consejera de Salud, María Martín, quien se ha reunido con el grupo multidisciplinar de profesionales sanitarios que elaboran este plan y con representantes de asociaciones y de otras Consejerías y entidades que colaboran en este ámbito.

El plan tiene como objetivo mejorar la atención a las personas con patología mental y garantizar que todos los enfermos riojanos reciban la mejor atención sanitaria y tengan acceso a los mismos tratamientos, en las mismas condiciones de igualdad, independientemente de donde residan, ha subrayado.

El borrador incide en la mejora de los dispositivos y recursos, como la puesta en marcha de un hospital de día y en intervenciones de terapia asertiva comunitaria, que persigue atraer en su entorno a los pacientes graves y reticentes a recibir tratamiento por parte de los profesionales.

Martín ha explicado que el documento pone especial énfasis en la reducción del estigma asociado a esta enfermedad, dado que es un obstáculo para que las personas con enfermedad mental accedan a un tratamiento adecuado y que se asegure su recuperación e integración social.

El plan también se orienta en fomentar la autonomía del paciente y da preferencia, entre otras áreas, a la prevención del suicidio, por lo que se prevé elaborar e implantar un programa regional de prevención y abordaje del suicidio para reducir la tasa con instrumentos de detección de riesgo suicida para profesionales de atención primaria y de servicios de urgencias.

La tasa de suicidio por 100.000 habitantes en La Rioja fue de 7,5 en 2013, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

El Plan de Salud Mental contempla la creación de un hospital de día, atendido por psiquiatras, psicólogos, enfermeras y auxiliares; y que se convertirá en una "útil" alternativa al ingreso tradicional, ya que, en un período de tiempo limitado, el paciente acudirá a esta unidad para recibir una terapia intensiva, poder permanecer en su domicilio y evitarle hospitalizaciones prolongadas.

Se trata de un dispositivo asistencial de tratamiento activo de trastornos mentales en régimen de día, por lo que es un instrumento de prevención secundaria, destinado, sobre todo, a pacientes con trastorno mental grave que presenten sintomatología activa, participen y colaboren en su tratamiento.

Ha precisado que un alto porcentaje de los pacientes que actualmente ingresan en la Unidad de Agudos del Hospital San Pedro se podrá beneficiar de este nuevo dispositivo en las modalidades terapéuticas de tratamiento individualizado e integral, farmacológico y psicoterapéutico, ya sea grupal, familiar o cualquier otra modalidad.

El área de salud mental infanto-juvenil, ubicada en el centro de salud Espartero de Logroño, cuenta desde hace algo más de un mes con el refuerzo de otro psiquiatra, que se ha unido a un equipo integrado ya por tres psicólogos, psiquiatra y enfermera de salud mental.

Sus datos indican que, con una prevalencia asistencial de unas 750 primeras consultas al año, se observa un aumento progresivo de la patología en esta edad.

Se considera que uno de cada tres niños y adolescentes cumplen criterios para un diagnóstico y uno de cada diez con suficiente gravedad y repercusión en su vida para requerir tratamiento, ha relatado el Gobierno regional en una nota.

Los trastornos más prevalentes para este grupo de edad, hasta los 18 años, son los de ansiedad, el trastorno por déficit de atención (TDAH), los trastornos de conducta y la depresión mayor; mientras que el uso de drogas es también un problema prevalente a partir de los 13 años al alcanzar una tasa del 7 % a los 16 años.