Cautivos del ‘Va, pensiero’

La Asociación Riojana de Amigos de la Ópera volverá a llenar el teatro logroñés para presenciar la puesta en escena del primer gran éxito de Verdi

J.SAINZLOGROÑO
La corte babilonia de Nabucodonosor en el montaje de la compañía Ópera 2001. / L.R./
La corte babilonia de Nabucodonosor en el montaje de la compañía Ópera 2001. / L.R.

«Va, pensiero, sullali dorate...! (¡Ve, pensamiento, con alas doradas, pósate en las praderas y en las cimas donde exhala su suave fragancia el dulce aire de la tierra natal!)». En las riberas del Éufrates, los hebreos prisioneros de los asirios entonan un canto de añoranza de la patria. Es el delicioso coro, contenido al comienzo, creciente en emotividad y absolutamente cautivador, que dio fama a un joven Verdi en 1842 con el estreno de Nabucco. Una de las páginas más brillantes de la historia de la música, que hoy vuelve a sonar en el Bretón de la mano de Ópera 2001 y la Orquesta Sinfónica de Pleven.

El teatro logroñés se llenará una vez más para asistir a un nuevo espectáculo programado en colaboración con la Asociación Riojana de Amigos de la Ópera. En esta ocasión, Ópera 2001, la compañía habitual, pone en escena la célebre tragedia lírica de Giuseppe Verdi basada en el pasaje bíblico de Nabucodonosor, el rey de Babilonia que conquistó Jerusalén, que supuso el primer gran éxito del compositor y se erigió espontáneamente en emblema nacionalista del Risorgimento italiano.

Su libreto, obra de Termistocle Solera, deja en segundo plano las inquietudes amorosas de los personajes, resaltando las tensiones derivadas de dos modos opuestos de vivir la fe religiosa y dos concepciones distintas del poder civil. Verdi tuvo la habilidad de ver el sentido patriótico de la trama y, sobre todo, el acierto de ensalzar con una partitura excelsa su mensaje de esperanza con la convicción de que la unidad llegaría a Italia como la libertad al pueblo de Israel en el escenario.

Más allá de las innegables cuestiones políticas, superadas con el paso del tiempo aunque siempre muy arraigadas en Italia, donde el coro Va, pensiero... «¡Oh, mi patria, tan bella y perdida!»... es todo un himno, esta obra ha perdurado en la historia de la ópera por su admirable valor artístico, por la vibrante, intensa y conmovedora música con la que el compositor alcanzó a decorar la fábula del Antiguo Testamento y conectar con el espectador desde su apoteósico estreno en la Scala de Milán.

«Los contrastes de color, las oposiciones de matices y una pulsación rítmica desconocida hasta entonces» convirtieron Nabucco, no solo en una de las más importantes de su creador, sino de todos los tiempos. Figura entre las más representadas, a pesar de su dificultad, en especial para el exigente rol de la malvada Abigail, papel en el que las mejores sopranos han tenido que arriesgar y dar lo mejor de sí. Hoy el bel canto se cita en el Bretón.

LA FUNCIÓN

Nabucco, de Giuseppe Verdi.

Compañía Ópera 2001 (solistas y coros) y Orquesta Sinfónica de Pleven.

Dirección musical: Martin Mázik.

Dirección de escena: Roberta Mattelli.

V.O.: sobretítulos en español.

Teatro Bretón de Logroño.

Hora: 20.30 h.

Duración: 2 horas y 55 minutos con dos entreactos.

Precios: 32, 29, 16 y 12 euros

Colabora: Asociación Riojana de Amigos de la Ópera.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos