José Tomás: «Nos vemos en Arnedo»

Con estas palabras se despidió el torero de José Pedro Orío en el aeropuerto de LimaJosé Tomás vivirá por vez primera en su carrera la inauguración de una nueva plaza de toros

PABLO G. MANCHALOGROÑO.
José Tomás estará en Arnedo y ahora se especula con varios 'mano a mano' con Ponce en otros cosos. ::
                             L.R./
José Tomás estará en Arnedo y ahora se especula con varios 'mano a mano' con Ponce en otros cosos. :: L.R.

La llegada de José Tomás a La Rioja para inaugurar el 'Arnedo Arena' parecía casi una utopía cuando este periódico publicó un reportaje el pasado 29 de noviembre en el que se relataban las intenciones que tenía José Pedro Orío de convencer al torero de Galapagar para inaugurar la plaza de toros de Arnedo. El industrial de Herce viajó ni más ni menos que hasta Quito (Ecuador) y Lima (Perú) para lograr un empeño que se materializó el viernes por la mañana tras una azarosa negociación, en la que tal y como relató el propio Orío en el programa especial que realizó TVR para dar cuenta de todo el evento, lo menos importante fue el tema económico. «De dos minutos nos sobró uno para llegar al acuerdo», confesó. Y fue en el aeropuerto de Lima donde se dio el paso casi crucial para lograr materializar la empresa: «Cuando acabamos de hablar, José Tomás me dio un abrazo y me dijo: Nos vemos en Arnedo. En ese momento me di cuenta de que había muchas posibilidades de que todo llegara a buen puerto».

Pero cabe preguntarse la razón por la que José Tomás genera tantas pasiones, rompe el cerco mediático de las corridas de toros y logra llenar las plazas al conjuro de su nombre. La realidad es que se trata de un diestro profundamente poderoso, dotado de una técnica privilegiada y que ha unido su personalidad misteriosa e inaccesible con una coherencia desacostumbrada tanto en el ruedo como fuera de él.

Su tauromaquia es apabullante por su sencilla complejidad: echa la muleta hacia adelante y se empeña en traerse a los toros enganchados en los vuelos del engaño. El muletazo surge con un trazo impresionante que se engrandece todavía más en los dos siguientes pasos. El primero de ellos es que obliga a los toros en la trayectoria hacia adentro y después, y esto es definitivo, los lleva hasta el final y hasta abajo. No deja la muleta muerta como otros -como si fuera una pantalla donde se protege el torero- sino que deja al toro puesto, colocado. Entonces gira y liga el siguiente muletazo.

Y su compromiso ético. José Tomás es un torero esencialmente subversivo que se ha rebelado contra el sistema que ordena, informa y deforma el mundo del toro. Además, con su actitud ante las empresas está dignificando una profesión en la que muchos profesionales pasan por el peor de los túneles: el de los enjuagues y el de los silencios cómplices compartidos. José Tomás ha podido con todos ellos y desde su independencia profesional ha sido capaz de atraer hacia él, como ningún otro antes, el interés y la emoción de un público que ahora mismo lo idolatra.