La dermatitis atópica en los niños

Se trata de una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que aparece sobre todo si hay antecedentes familiares Piel seca e irritable y picor son los síntomas de esta enfermedad, más frecuente en zonas urbanas

En el 70 por ciento de los casos afecta a niños menores de 5 años. ::
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En el 70 por ciento de los casos afecta a niños menores de 5 años. :: D.V.

¿Qué es la dermatitis atópica? Es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que evoluciona por brotes, que aparece sobre todo en los niños con antecedentes familiares de atopia. En cuanto a la frecuencia, en un estudio que se realizó en niños escolarizados en los años 60 la presentaban del 2 al 3%; en los años 80, del 9 al 12%, y a partir del año 96, del 10 al 15%. Ahora hay autores que la sitúan en el 18% y podría llegar en los próximos años al 25%. Es más frecuente en ciudades que en el medio rural. Y supone una de las consultas más frecuentes en dermatología. En el 70% de los casos afecta a niños menores de 5 años.

El 70-80% de los pacientes ya no tienen brotes a partir de la pubertad. Es importante saber que muchos niños atópicos desarrollan síntomas alérgicos respiratorios de rinitis o asma, proceso conocido con el nombre de 'marcha alérgica'.

¿Sabemos por qué se produce?, ¿cuál es la causa de esta enfermedad? Es una enfermedad multifactorial, aunque todavía se desconoce la causa. Se está investigando mucho. El factor genético, la predisposición familiar, es muy importante. En el 61% de los niños atópicos se encuentran antecedentes familiares de procesos alérgicos. Hay también factores inmunológicos, infecciosos (virus, hongos, bacterias) y factores externos, como alergia a los ácaros, pólenes, epitelio de perros o gatos, o algún alimento. Los factores psicosomáticos también pueden jugar un papel importante, así como el tipo de piel de estos niños.

Es importante explicar bien a los padres los diversos factores causales de esta enfermedad compleja, ya que se suelen empeñar en que la causa sea alguna alergia y, con mucha frecuencia, algún alimento. Los síntomas que produce esta enfermedad son que estos niños presentan una piel seca, irritable e inflamada. El prurito (picor) es el síntoma más importante, suele ser muy intenso y hace que sean niños nerviosos, irritables, que duermen mal, etcétera. Esto afecta mucho a la calidad de vida de ellos y de la familia. Por las lesiones de rascado, se producen sobreinfecciones.

Son niños con intolerancia a la lana, alteraciones en el sudor, etc. Pero podemos ayudar a estos niños tanto en la prevención como en el tratamiento. Es importante un control estricto y constante con el dermatólogo en colaboración con el pediatra, y si hay un componente de rinitis o asma, también con el alergólogo. Hemos de dedicarles tiempo. Hablar con los padres.

La prevención

Para la prevención, deben usar ropa de hilo o algodón, que no usen lana, ni fibras sintéticas, ni llevar ropa ajustada, no abrigarles demasiado, evitar altas temperaturas, el sol suele mejorar la dermatitis; los baños no deben ser demasiado calientes ni prolongados; en general, usar jabones de avena, no aclarar abundantemente, hidratarles bien.

No se aconseja usar suavizantes para la ropa. Hay que evitar llevar calzado deportivo mucho rato, sólo utilizarlo para hacer deporte. Los calcetines deben ser de hilo o algodón. Se puede lavar la ropa en la lavadora, pero hay que aclararla bien, con un centrifugado extra para eliminar los restos de jabón. Por lo general, no existe ningún régimen particularmente indicado. No obstante, es importante vigilar si algún alimento determinado influye negativamente en la evolución, y en ese caso comunicarlo al dermatólogo.

En el tratamiento usamos corticoesteroides tópicos (siempre bajo estricto control dermatológico); inmunomoduladores, que han supuesto un avance muy importante; antihistamínicos, para controlar el prurito; antibióticos si hay sobreinfección, etc. Es importante con el tratamiento dar calidad de vida a los atópicos y también a la familia. Hay que evitar, en lo posible, el picor. Yo siempre digo que si el niño atópico no duerme, en la familia nadie duerme. Es importante no hacer autotratamientos por parte de los padres, consultando siempre al dermatólogo ante cualquier problema o duda. Y siempre trabajar en equipo, con su pediatra y alergólogo.

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