Marcelino Izquierdo: «Me interesa la gente normal, la que hace la Historia de forma desapercibida»

Izquierdo recrea en su cuarta novela la Transición de mano de un pelotari

J.S.| LOGROÑO
Marcelino Izquierdo posa con su libro en un frontón de Logroño y (debajo) con el editor Diego Marín, Titín y Mayte Ciriza, en su presentación en Ibercaja. / J. RODRÍGUEZ/D. URIEL/
Marcelino Izquierdo posa con su libro en un frontón de Logroño y (debajo) con el editor Diego Marín, Titín y Mayte Ciriza, en su presentación en Ibercaja. / J. RODRÍGUEZ/D. URIEL

«». Es un fragmento de (Editorial Buscarini), cuarta novela del periodista y escritor Marcelino Izquierdo, en la que recrea el mundo de la pelota a mano a mediados de los setenta y la vida en Logroño durante la Transición. El relato de un gran fracaso en el que el veterano periodista de Diario LA RIOJA vuelve a mostrar su capacidad para humanizar la Historia y su sensibilidad como narrador.

- ¿Cómo surgió Pelotari ?

- Siempre he sido muy aficionado a todos los deportes y me parece que es un terreno que nunca ha despertado mucho interés por parte de la literatura. Creo que un deporte tan bonito y tan arraigado a nuestras costumbres como la pelota merecía una oportunidad.

- ¿Es una historia sobre la pelota o sobre la Transición?

- La trama de me sirve para vehicular lo que de verdad me interesa: hacer un retrato lo más vívido posible de la época de la Transición en La Rioja tal como yo la vi y la viví.

- Siempre interesado por la Historia.

- Cuando escribo me interesa más el fondo que la acción principal, por eso la Historia es un escenario perfecto. Pero la Historia siempre se fija en el análisis de los grandes acontecimientos desde el punto de vista político o económico. Sin embargo, lo que a mí me interesa contar es la vida de la gente normal, la que hace la Historia de forma desapercibida.

- Algunos episodios son verídicos.

- Hay un concierto de Luis Pastor que ocurrió de verdad; yo asistí. Y lo que es ficción son historias que pudieron haber pasado.

- En el viejo Logroño como escenario.

- Yo he nacido y he vivido prácticamente toda mi vida en el casco antiguo de Logroño. Es un gran desconocido incluso para los propios habitantes de la ciudad. Yo creo que, aunque Logroño va cambiando, parte de su alma de casco viejo se sigue manteniendo.

- Una historia dura alrededor de un personaje complejo.

- Tiendo a crear personajes perdedores. Gumersindo Medrano, joven, con éxito, es un personaje totalmente maleable por todas las circunstancias, pero quizás un poco marcado por su destino. Empieza siendo un pelotari de éxito, pero pronto se ve que camina hacia la perdición. Pero, como todos mis perdedores, tampoco él se deja arrastrar sin luchar.

- El personaje es una referencia a la emigración de ida y vuelta: el exilio de los padres y el regreso del hijo al acabar la dictadura.

- En la Transición empezó a volver mucha gente, no sólo por una cuestión política, sino por una cuestión económica. Y me interesaba mucho describir la situación de perpetuo exilio de esas personas que siempre estaban en tierra extraña: el protagonista es español en Argentina y argentino en España.

- Para construir ese personaje y su historia, ¿se inspiró en algún pelotari real?

- Sí ha habido en la historia de la pelota, tanto en aquella época como en la la actual, jugadores que comenzaron teniendo mucho éxito, pero que no supieron gestionarlo y llevaron una vida disoluta. En alguno de ellos me he inspirado, pero prefiero no dar nombres.

- Hay un partido, una pelota casi imposible, un tanto que retrata a Titín en estado puro.

- Es que el juego de Titín, tan alegre, tan bonito, me atraía mucho para describir alguna jugada, para darle emoción y contarlo desde un punto de vista casi cinematográfico.

- No tuvo dudas para elegir al prologuista, claro.

- Fue idea del editor [Diego Marín] y creo que es un gran acierto y un honor para mí que Titín accediese a escribir el prólogo.

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