La asamblea de Caja Rioja ratifica por unanimidad la integración con CAI e Insular

El protocolo del SIP, al que podrían sumarse nuevas entidades, se firmará antes de fin de año y las tres cajas no descartan hacer uso de ayudas públicas

M. J. GONZÁLEZLOGROÑO
Jorge Albájar y Fernando Beltrán, en el centro de la imagen, al inicio de la asamblea general ordinaria celebrada ayer por Caja Rioja. /JONATHAN HERREROS/
Jorge Albájar y Fernando Beltrán, en el centro de la imagen, al inicio de la asamblea general ordinaria celebrada ayer por Caja Rioja. /JONATHAN HERREROS

Pista libre. La asamblea general de Caja Rioja refrendó ayer por unanimidad el acuerdo adoptado por el consejo de administración de la entidad para integrarse a través de un Sistema de Protección Institucional (SIP) con la CAI y la Caja Insular. El objetivo de la firma riojana es que el protocolo para este proceso de concentración esté firmado por las entidades antes del 31 diciembre, de forma que los cambios jurídicos, contables y societarios necesarios para llevarlo a cabo se concreten a lo largo del 2010. Con todo, el compromiso de integración no está cerrado (se podría dar entrada a otras entidades) y las tres cajas concursas en esta estrategia no descartan hacer uso de las ayudas del Fondo de Reestructuración para la Ordenación Bancaria (FROB).

Así lo explicaron ayer el presidente de Caja Rioja, Fernando Beltrán, y el director general, Jorge Albájar, durante la rueda de prensa posterior a la asamblea.

Beltrán señaló que la configuración de un SIP con la CAI y la Caja Insular «nos garantiza el futuro» y es «una fórmula novedosa» a medio camino entre una fusión y la pervivencia como caja individual, que permitirá a Caja Rioja, «defendiendo su personalidad jurídica», responder no tanto a las necesidades de hoy [«los datos de los nueve primeros meses del 2009 son óptimos», enfatizó] «como prepararse y posicionarse con éxito para el futuro».

A su juicio, este esquema, «con el que el que ganamos todos, nos hará más fuertes, competitivos, flexibles, eficientes y sólidos». Además, subrayó que esta nueva aventura no supondrá una reducción de la plantilla actual de Caja Rioja (no existe solapamiento de oficinas con CAI y Caja Insular) y se emprende de la mano de «dos de nuestros socios desde hace 18 años en la plataforma informática y tecnológica ATCA, alianza que ha generado excelentes resultados».

«Renovar modelos»

El presidente de Caja Rioja defendió la continuidad de las cajas, pero alertó de que «tras la crisis nada va a ser igual», por lo que «hay que redimensionarse», «ser sensatos y hacer lo que más nos favorece». En este sentido, valoró la oportunidad de las concentraciones, «porque permiten renovar viejos modelos pero manteniendo la esencia de servicio al territorio». En cuanto a la participación de más entidades en el proyecto, Beltrán dijo que «no estamos cerrados, siempre y cuando no se desnaturalice el SIP». «Pero, por el momento -dijo-, no hay ningún contacto en ese sentido».

Por su parte, el director general de la entidad riojana insistió en que cada una de las cajas mantendrá su independencia, personalidad jurídica, sedes y órganos de gobierno, si bien «se establecerán algunas estructuras societarias que canalizarán funciones relacionadas con los mercados mayoristas y que tendrán su propia sede».

Albájar precisó que CAI e Insular «son entidades mayores que Caja Rioja, pero no mejores» y admitió que estudiarán acceder a los fondos del FROB, ayudas sobre las que la UE reclama mayor claridad a España y cuyo uso podría conllevar que la integración requiriese la autorización de Bruselas.

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