Caja Rioja aprueba integrarse con Caja Insular y la CAI

La Caja mantendrá «intactos» su marca, personalidad jurídica, negocio minorista y obra social La operación «garantizará la solvencia y la liquidez y mejorará la rentabilidad y la eficiencia»

M. J. GONZÁLEZLOGROÑO
Caja Rioja aprueba integrarse con Caja Insular y la CAI

El Consejo de Administración de Caja Rioja aprobó en la tarde de ayer su integración con Caja Insular de Canarias (Gran Canaria) y la CAI (Caja de Ahorros de la Inmaculada de Aragón), entidades con las que ya comparte desde hace 18 años un mismo sistema informático (denominado ATCA) que les permite minimizar los costes de explotación y aumentar y mejorar los servicios que prestan a sus clientes. El objetivo de esta concentración, según explicó anoche Caja Rioja en un comunicado, es «garantizar los niveles de solvencia y liquidez, así como mejorar la eficiencia y la rentabilidad».

El proceso de integración, que debe estar coordinado por el Banco de España y las autoridades autonómicas de cada uno de los tres territorios en los que tienen sus sedes las cajas, no puede ser considerado estrictamente una fusión puesto que cada una mantendrá «intactos» su marca, su personalidad jurídica, su negocio minorista y su obra social.

Según avanzó Caja Rioja, el modelo de integración se realizará a través de un sistema institucional de protección (SIP), que centralizará las políticas financieras, de tesorería y de riesgos. Se trata de una operativa similar a la que van a adoptar Caja Navarra (CAN) y Caja Canarias (Santa Cruz de Tenerife), que el pasado día 7 confirmaron públicamente la primera unión entre cajas de diferentes autonomías. En el caso de Caja Rioja, el operativo también abarca a tres entidades con sedes sociales en distintos territorios, si bien la CAI tiene presencia en La Rioja.

Aunque la entidad no lo señaló en su nota, la creación de este SIP podría dar lugar, como en el caso de la CAN y de Caja Canarias, a la creación de una sociedad común bajo una nueva marca, que tendría capacidad financiera plena (captar depósitos y dar créditos) y que agruparía diferentes negocios y las redes de oficinas que las tres entidades tienen abiertas fuera de sus áreas de influencia.

Desmentido en julio

El consejo de administración de Caja Rioja anunció ayer el fortalecimiento de esta alianza, tres meses después de que negase los primeros rumores que surgieron en torno a ella. Fue en julio.

Varios medios nacionales divulgaron que Caja Rioja mantenía conversaciones con la CAI y la Caja Insular para abordar un proceso «de fusión». Caja Rioja, sin embargo, desmintió esas informaciones asegurando que «la buena situación financiera» de la entidad, «avalada por los resultados del primer semestre», le permitía continuar desarrollando «de forma independiente» su estrategia de negocio «basada en la prudencia, la estabilidad y la solvencia».

Como parte de esa 'candidatura' también se citaba entonces a Caixa Sabadell, que comparte con Caja Rioja, Caja Insular y la CAI el sistema informático ATCA. De la operación, finalmente, se ha descolgado la entidad catalana, dado el interés del Gobierno de esa comunidad por favorecer una fusión o integración entre cajas catalanas.

Pero no sólo Caixa Sabadell ha entrado en las apuestas. Otras dos entidades, Caja Círculo Católico de Burgos y Caja Cantabria también se postularon ya que, al parecer, la suma inicial de entidades no satisfacía al Banco de España y las cajas buscaron nuevos aliados.

Con todo, Caja Círculo ha negado su participación en el proceso, ya que su vocación es la de «ser referente financiero para la sociedad burgalesa». La situación en Caja Cantabria es distinta. La entidad sí ha admitido estar abierta a sondear posibles procesos «de concentración, que no de fusión», pero aún no ha desvelado formalmente los nombres de las entidades. Además de la operación en la que participa la caja riojana también llegó a mostrar su interés por el proyecto liderado por la CAN junto a Caja Canarias.

¿Y en qué nos influye?

La integración de Caja Rioja con Caja Insular y la CAI no debería influir, de forma inmediata, sobre los clientes de la entidad riojana si la Caja mantiene su política actual de productos financieros y conserva la marca en su red de oficinas. Como tampoco debería implicar un movimiento importante de la plantilla dado el escaso solapamiento de oficinas con las otras dos cajas.

Este asunto se debatirá en la asamblea general de la entidad (segunda quincena de noviembre), órgano supremo de gobierno y de decisión de la Caja, al que el artículo 11 de sus estatutos faculta, entre otras competencias, a «la disolución o liquidación de la entidad, o su fusión con otras».

La operación (aspectos jurídicos, financieros, estructuras societarias, ámbitos de integración, etcétera) se desarrollará en coordinación con el Banco de España y los gobiernos regionales.

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