'Viuda de Solano'

'Viuda de Solano'

La viuda del confitero Celestino Solano, Antolina Ruiz-Olalde, poco sospecharía que los dulces caramelos de café con leche (de burra) que elaboraba para saludar a su clientela se convertirían en santo y seña de la ciudad durante casi todo el siglo XX. Y menos aún que su ocaso sólo comenzaría a fraguarse a partir de que la factoría caramelera abandonase su Logroño natal en 1992. Porque, desde su traslado a Tarazona, los de Solano que tanta fama alcanzaron en la capital de La Rioja ya no han sido lo mismo y la modernización del producto no ha alcanzado, a tenor de los resultados, los objetivos apetecidos por los sucesivos propietarios de la marca. Sea como fuere, y aunque hace ya 17 años que Solano dejó su domicilio del barrio de Varea, el anuncio de que Wringley ha anunciado el cierre inminente de la planta de Tarazona no deja de provocar una entrañable tristeza en la tierra donde doña Antolina se inventó primero las pastillas de café con leche que le dieron justa y merecida fama internacional como viuda de Solano.

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