Un día especial

La SD Logroñés se presenta ante cerca de 1.500 espectadores

SERGIO MARTÍNEZLOGROÑO
Las Gaunas se vistió de fiesta para ver el estreno de la SD Logroñés. / JONATHAN HERREROS/
Las Gaunas se vistió de fiesta para ver el estreno de la SD Logroñés. / JONATHAN HERREROS

Se pueden decir muchas cosas del partido de ayer. Analizar la valiente oposición del rival chico ante el grande, la precipitación en el juego, las ganas que los jugadores pusieron durante todo el choque o el positivo resultado cosechado por la SD Logroñés. Sin embargo, no fue el de ayer un día para sacar conclusiones futbolísticas. La jornada fue más allá de todo ello.

Y es que, el partido de ayer será recordado como el día más importante en la corta pero intensa historia de la Sociedad Deportiva Logroñés. Lejos quedaron las reuniones en la Puerta 0, las asambleas, las presentaciones... ayer, el equipo saltó al césped de Las Gaunas a jugar al fútbol por primera vez. Y todo ello ante cerca de mil quinientos espectadores que se acercaron a ver el estreno del equipo en el municipal.

El rival fue el Alavés, un equipo de renombre que este campaña jugará en Segunda División B. También ello contribuyó a que la jornada fuese especial; el rival no era un 'cualquiera', estaba un par de peldaños por encima. Sólo quedaba disfrutar del fútbol.

Y es que el partido ofreció dos partes notablemente distintas. La primera fue vistosa, de juego rápido y con ocasiones para ambos equipos. Los vitorianos pusieron el partido de cara a los once minutos de juego, gracias a un tanto de Igor Martínez. El tempranero tanto hizo pensar que el Alavés impondría la diferencia, sobre todo, teniendo en cuenta la cantidad de ocasiones de las que dispusieron. Sin embargo, en el minuto treinta, Miguel Domínguez -el mejor del equipo- aprovechó un balón suelto en el área tras un disparo de Herreros para igualar. Poco duró, ya que dos minutos después, el Alavés se volvía a adelantar con un tanto de Oemi, que remató a placer desde el punto de penalti.

La segunda parte fue otra historia. El juego se volvió muy trabado y ninguno de los dos equipos tuvieron grandes ocasiones. Javi Gómez, que remató a las manos del portero visitante un centro de Moisés, tuvo la mejor de la SD Logroñés. Con 1-2 acabó el partido. Ovación final para el equipo y caras de inmensa satisfacción por el trabajo bien hecho. Había sido un día especial.

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