Ningún niño ha sido censado en 26 municipios riojanos durante la última década

En localidades como Aguilar, uno de cada seis vecinos supera los 80 años

V. SOTO |LOGROÑO
Ningún niño ha sido censado en 26 municipios riojanos durante la última década

El envejecimiento de la población riojana es un hecho compartido con el resto de España y Europa. Sólo la inmigración y un leve repunte de la natalidad han dado tregua a esta caída. La situación es crítica, especialmente en el ámbito rural.

La revisión de los padrones municipales desvela que en un total de 26 municipios riojanos no había censado ningún niño menor de 10 años, según los datos del Instituto Nacional de Estadística para el año 2008. Las poblaciones sin niños son Ajamil, Bergasillas Bajera, Brieva, Cabezón, Canales, Cellorigo, Estollo, Hornillos, Jalón, Lumbreras, Muro en Cameros, Navajún, Pazuengos, Pinillos, Rabanera, Robres del Castillo, San Millán de Yécora, Terroba, Torre en Cameros, Valdemadera, Ventrosa, Villalobar, Villarejo, Villarroya, Villaverde y Zarzosa.

Lumbreras, con 164 vecinos, y Estollo, con 106, son los dos únicos municipios que superan el centenar de habitantes sin ningún niño inscrito en sus ayuntamientos.

La situación resulta alarmante para otros municipios en los que, en los últimos cuatro años, no se ha censado a ningún pequeño. Ejemplos como el de Cordovín (con 201 vecinos), Ortigosa (290), Rodezno (329), Soto (158), Villalba (172) o Villarta-Quintana (154) demuestran que poblaciones históricamente pujantes viven un grave proceso de recesión demográfica.

Además de infancia, en algunos municipios falta hasta la juventud. En Bergasillas Bajera, Pazuengos, Pinillos o Robres no hay personas de menos 35 años, en Canales, Hornillos o Jalón menores de 20; en Ledesma de la Cogolla hay sólo un niño sobre 27 personas censadas y el resto de la población supera los 40 años.

Es decir, las zonas de la sierra continúan siendo un desierto demográfico durante gran parte del año, a excepción de los meses estivales, y su futuro no se prevé mejor por la falta de niños.

Mientras, en el extremo opuesto se sitúan las localidades satélites de Logroño. En poblaciones como Lardero, Albelda, Alberite, Fuenmayor, Navarrete o Villamediana, al menos uno de cada diez censados tiene entre 0 y 9 años. En Logroño (15.142 niños por 150.071 habitantes) y Calahorra (2.449 niños menores de diez años por 24.338 vecinos) también se mantiene esa proporción del 10%.

Radiografía de la vejez

Además de analizar la presencia de niños en las localidades riojanas, los datos del Instituto Nacional de Estadística permiten también realizar una radiografía de la ancianidad.

Localidades de La Rioja Baja destacan por la presencia de personas mayores en sus calles, como Aguilar del Río Alhama (casi uno de cada seis vecinos supera los 80 años) o Cornago (con 58 habitantes mayores de 80 años para un censo de 477 vecinos).

Pero también la vejez se aprecia en Rioja Alta. Por ejemplo, en Ochánduri, 16 de sus 74 vecinos son octogenarios. o en Tobía 13 de sus 78 habitantes. Por último, cabe destacar que en la capital riojana la longevidad no es tan corriente, porcentualmente, como en los pequeños municipios de La Rioja. Un total de 7.500 vecinos de Logroño superan los 80 años (es decir, uno de cada 20 censados).

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos