Diseños a la carta, en función de los gustos y necesidades del cliente

P. HIDALGO| ALBELDA

Tu casa, tu estilo. Éste podría ser el lema que sustenta la filosofía de trabajo de Cofitor desde que se adentró en la construcción de hogares prefabricados en el 2005, como un área que complementase sus servicios de asesoramiento inmobiliario en fincas y terrenos rústicos.

Desde los materiales, hasta las dimensiones, pasando por los revestimientos exteriores, el cliente escoge el diseño de su futura vivienda. «Son proyectos elaborados a medida y a partir del gusto del comprador», subraya el gerente de la firma albeldense.

Así, por ejemplo, el catálogo de materiales que pueden recubrir la estructura metálica se extiende desde la madera, el cemento o la piedra al ladrillo viejo. «La gente suele decantarse por el cemento, puesto que requiere un menor mantenimiento», detalla González.

Lo mismo ocurre con el solado, que el comprador elegirá si lo viste con parqué o con gres. Mientras, las paredes interiores pueden acoger pladur o madera; al igual que la cara interna del techo.

Por supuesto, escoger uno u otro elemento influirá en el precio final de la vivienda, puesto que no tiene el mismo coste el metro cuadrado de mármol (que también puede seleccionarse para forrar las estancias) que el de madera.

Tampoco existen limitaciones de tamaño ni un diseño uniforme en cuanto a la distribución de espacios. El cliente precisará cuántas habitaciones necesita, de qué tamaño, si desea una segunda planta, si añadirá balcón, ... El diseño o la configuración inicial de la casa parte del cliente y Cofitor le da forma. «A partir de bocetos que hemos recibido, hemos construido hogares», indica el responsable de la industria. Y es que «al basarse en un sistema modular, se puede levantar la casa que se quiera». A la carta y en un corto periodo de tiempo. Cofitor se compromete a fabricar la vivienda en cuatro meses y a transportarla allá donde el cliente quiera ubicarla.

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