Rajoy pide a sus votantes que reaccionen contra la «frivolidad» del Gobierno

Critica a Rodríguez Zapatero por sacar a relucir el uso del Falcon en la campaña electoral

R. N.| COLPISA. ZARAGOZA
Rajoy, ayer, durante el mitin de Zaragoza. / EFE/
Rajoy, ayer, durante el mitin de Zaragoza. / EFE

Animado por las buenas noticias que le dan las encuestas, Mariano Rajoy pidió ayer a sus votantes que acudan en masa a las urnas el próximo 7 de junio para poner fin a la «frivolidad» del Gobierno. El líder del PP sacó a relucir la munición corta para volver a atacar al Ejecutivo con dos de sus temas favoritos en campaña, el uso que hace Rodríguez Zapatero de un avión militar para acudir a los mítines y la supuesta financiación que la Junta de Andalucía concedió a la empresa en la que trabaja la hija de Manuel Chaves, ex presidente andaluz y vicepresidente tercero del Ejecutivo. Dos asuntos, denunció, sobre los que «a día de hoy siguen sin dar explicaciones».

Bajo un calor infernal en Zaragoza, Rajoy dejó aparcadas la crisis y las recetas liberales que propugna su partido para referirse, hasta en tres ocasiones, a estas dos cuestiones, de las que aseguró que ha sido Rodríguez Zapatero quien las ha sacado de forma interesada en campaña. «Que nos dé explicaciones», reiteró. «Yo empiezo a estar harto y cansado de la chulería de algunos, y ya está bien», clamó.

Rajoy, enfrascado en sus dos temas favoritos, pidió al Gobierno que aclare en el Parlamento el uso de los aviones oficiales en los últimos cinco años, desde que Zapatero ganó sus primeras elecciones, y compararlo con el que de ellos hizo el Gobierno de Aznar en ese mismo periodo. «Entonces se verá la verdad, porque merecemos un Gobierno mejor que el tenemos», afirmó.

El presidente del PP hizo un llamamiento a sus votantes para continuar el próximo domingo con el cambio político que supuso la victoria en Galicia en las pasadas elecciones autonómicas de marzo y anticipó que un triunfo en la cita electoral europea será el preámbulo para que su partido gane las autonómicas y regrese a La Moncloa en las generales de 2012.

«Bomba de relojería»

Sobre otros dos asuntos manidos en esta campaña Rajoy pasó más de puntillas: la crisis y el aborto. Sobre el primero expuso una fórmula basada en la austeridad económica, porque la actual política de gasto del Ejecutivo, definió, es una «bomba de relojería» que retrasará la recuperación económica.

Mientras, sobre la reforma de la ley de interrupción voluntaria del embarazo atacó directamente a Rodríguez Zapatero. «¡Que se meta en su vida y nos deje a los demás en paz!», profirió, con dureza, ante los aplausos del público asistente.

En clave local aseguró que el Gobierno tiene la obligación de involucrarse «a fondo» en la negociación con la multinacional General Motors, dueña de Opel, para garantizar el futuro de la planta de Figueruelas (Zaragoza), en donde trabajan 7.500 trabajadores y que se podría ver afectada por los recortes laborales que prevé la empresa.