El patrón llega enfadado

El pedrisco del miércoles causa importantes daños en el viñedo en Ribafrecha y menores en zonas del Iregua y de La Rioja Baja

J. I. GASCO| LOGROÑO
El viticultor Pedro González, de Ribafrecha, muestra los daños causados por la tormenta en sus viñas. / DÍAZ URIEL/
El viticultor Pedro González, de Ribafrecha, muestra los daños causados por la tormenta en sus viñas. / DÍAZ URIEL

En una primera valoración de daños que la Unión de Agricultores y Ganaderos de La Rioja (UAGR) realizó ayer tras una visita a las zonas afectadas, se cree que la piedra ha podido dañar unas 500 hectáreas, principalmente de viñedo, aunque también se aprecian pérdidas en el cultivo de cereal. La tormenta se registró sobre las siete y media de la tarde y estuvo cayendo piedra durante diez o quince minutos. «En muy poco tiempo llegó a cubrirse de blanco el suelo». «Por la gran cantidad, parecía como si hubiera nevado», explican viticultores afectados de Ribafrecha.

La zona más dañada por el pedrisco va «desde el barrio de La Unión de Clavijo, pasando por todo el municipio de Ribafrecha, hasta casi Murillo de Río Leza», señala Jairo Morga, portavoz de la UAGR. Otros municipios afectados fueron Albelda de Iregua, Entrena, Alberite, Corera, El Redal, Calahorra o Alcanadre, en donde también hubo daños en cultivos. aunque menores.

Daños graves

El tamaño del pedrisco fue de forma desigual según las zonas, desde el equivalente a una nuez hasta el tamaño de una avellana. Jairo Morga detalla que los daños en muchas de las localidades han llegado a afectar a los racimos que acaban de brotar en el viñedo: «Muchos viticultores, tras limpiar las cepas, no tendrán otra alternativa que preparar la poda para el año que viene», apunta el portavoz de la UAGR.

En la misma línea, Sergio Santaolalla, viticultor de Ribafrecha, incide en que «la tormenta descargó en esta zona con gran fuerza, lo que provocó el arranque de los brotes de las viñas». Los parajes de Ribafrecha más dañados fueron Ejas y La Cantera, unas 70-80 hectáreas a dos kilómetros del casco urbano, mientras que en el casco urbano apenas hubo incidencia», apunta el viticultor Pedro González. En cualquier caso, la cosecha de viñedo «está perdida al cien por cien en la zona de Ribafrecha», mientras que en otras localidades los daños «son menores, ya que la piedra vino acompañada de agua», resume el portavoz de la UAGR.

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