"Siempre digo que empecé en el Berceo"

I.GARCÍA |LOGROÑO
"Siempre digo que empecé en el Berceo"

Javi Martínez se ha convertido en una de las piezas clave del Athletic de Bilbao desde que en 2006 fichara por el club vizcaíno. Sin embargo, no demasiada gente sabe que sus inicios futbolísticos fueron en La Rioja, concretamente en el Berceo y Club Deportivo Logroñés.

El vínculo de Martínez con La Rioja es fuerte. Su padre nació en Logroño y buena parte de su familia sigue viviendo en la capital riojana. Por esa razón, cuando tenía cinco años, y a pesar de vivir en Ayegui, decidió apuntarse a jugar en las categorías inferiores del Berceo. «Mi hermano ya había jugado en ese club y mi padre me llevó para que yo también empezara a darle patadas al balón».

El navarro jugó dos temporadas en el conjunto verde para después pasar a engrosar las filas del Logroñés, donde también permaneció dos años. Con respecto al club blanquirrojo, a Martínez le gustaría que resurgiera de sus cenizas y volviera a ser lo que era: «Cuando jugaba en Logroño siempre iba a los partidos y ahora da pena ver cómo está».

Martínez guarda con mucho cariño en su memoria esos años en La Rioja:«Fueron unos años muy buenos, mis primeros dentro del mundo del fútbol competitivo. Los recuerdo con gran cariño y, además, conservo muchos amigos de aquella época». De hecho, y aunque mucha gente no sabe que empezó en tierras riojanas, Martínez siempre lo tiene muy presente: «En las entrevistas, al decir mi trayectoria, siempre digo que empecé en el Berceo y luego en el Logroñés».

Se va al Arenas

A pesar de encontrarse muy a gusto en el Logroñés, a los nueve años Martínez dejó de jugar en La Rioja para hacerlo en el equipo de la localidad donde vivía, el Arenas de Ayegui. «Me fui porque era un engorro tener que ir y venir casi todos los días de la semana. En aquellos tiempos, no existía la actual autovía, había que pasar por muchos pueblos y se hacía bastante pesado».

Tras el Arenas, Martínez fichó por el Izarra y, a partir de ahí, su carrera creció a pasos agigantados. Osasuna programó unas pruebas en busca de jóvenes promesas y el centrocampista no dudó en apuntarse. «Tuve la suerte de que me cogieran», afirma con humildad. En 2005, Martínez ya debutó con el filial navarro en Segunda División B y, con sólo 17 años y a pesar de no haber debutado en Primera División, el Athletic se fijó en él, pagó seis millones de euros a Osasuna y se hizo con sus servicios.

El hecho de haber costado tanto dinero al conjunto bilbaíno no es algo que le pese demasiado al navarro: «Más que responsabilidad, que pagaran tanto por mí me generó confianza. Era una demostración de que en el Athletic confiaban en mí».

Indiscutible

Desde el inicio se convirtió en un jugador clave del conjunto bilbaíno. En su primera temporada en Primera disputó 35 partidos de Liga, la pasada jugó 34 y este año va por los 23 partidos ligueros. En total, 92 partidos en Primera División y tiene el honor de formar parte de la plantilla que ha llevado al Athletic a una final de Copa del Rey después de 24 años. Una final que el navarro espera con ganas: «Con 20 años, llegar a jugar un acontecimiento como éste me hace sentir muy orgulloso. Además, tenemos mucha confianza puesta en poder llevarnos la Copa».

El de Ayegui piensa que el conjunto bilbaíno está viviendo un momento dulce. Momento que comparte con dos riojanos: David López y Fernando Llorente. El rinconero y Javi Martínez suelen visitar juntos en bastantes ocasiones La Rioja: «Solemos ir a comer a alguna bodega y a mí, personalmente, me encanta visitar Logroño porque es una ciudad que me gusta y me trae muy buenos recuerdos».

Martínez espera que el futuro depare cosas buenas tanto a él como al Athletic, donde le gustaría permanecer durante bastantes años: «Me gustaría que volviéramos a ser uno de los equipos más fuertes de la Liga».

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