El Ayuntamiento recurrirá la ecociudad ante el Constitucional ya que «vulnera» la autonomía local

Santos advierte de que el proyecto en el monte El Corvo crea «inseguridad jurídica» y «puede degenerar en una ciudad y un urbanismo paralelo»

M. SCHMITT| LOGROÑO
Santos, en el programa Área de La Rioja de Punto Radio. /JUAN MARÍN/
Santos, en el programa Área de La Rioja de Punto Radio. /JUAN MARÍN

Para llevar el caso al Constitucional, la norma exige que el número de municipios que planteen el conflicto suponga al menos un séptimo de los asistentes en el ámbito territorial (los socialistas gobiernan con mayoría en 52 localidades de las 174 riojanas) y la representación de un sexto de la población (sólo con la de Logroño es suficiente). Tras la definición del Consejo Consultivo, que no es vinculante, el caso se podrá presentar en el Tribunal Constitucional.

El alcalde recordó que el pasado 29 de diciembre, el Gobierno riojano publicó en el BOR la Ley Autonómica de Medidas Fiscales y Administrativas para el 2009 (conocida como Ley de Acompañamiento), que acordó la modificación de la Ley de Ordenación del Territorio y Urbanismo de La Rioja (LOTUR), que hasta ese momento contemplaba las actuaciones que estaban a salvo de la licencia municipal en las obras de interés general, como carreteras, obras públicas, energía o transporte.

Sin embargo, la modificación introducida a finales de año incluyó que además estarán exentas de licencias municipales las actuaciones destinadas al desarrollo y ejecución de los instrumentos de ordenación del territorio, lo que supone «una vulneración de la autonomía local». Así, se «invierte la regla general de necesidad de licencia urbanística municipal».

Para Santos, se trata de una modificación de la Ley hecha «a medida» para la ecociudad del monte El Corvo, porque el objetivo es hacer viviendas al amparo de la nueva normativa. A juicio del alcalde, la modificación de esta Ley representa una «descoordinación» con el resto del municipio porque se excluye el control municipal y sus ordenanzas. En este sentido, Santos se refirió a las regulaciones estéticas, la altura de edificios, las redes públicas, abastecimiento, agua, electricidad... «Puede degenerar en una ciudad y un urbanismo paralelo», sintetizó.