«Acabar las clases antes, pero ¿para qué?»

V. S.| LOGROÑO

El portavoz de la Federación de las Asociaciones de Padres de Alumnos (FAPA), Gregorio Martín Bengoa, señala que «pese a que la modificación debería haber estado centrada en el alumno, han prevalecido los intereses de padres y profesores obviando la pregunta fundamental: ¿Es aconsejable que nuestros hijos tengan todas las clases seguidas?».

«Nadie ha dedicado tiempo a optimizar la jornada partida, presentada como un modelo agotado frente a la continua, que sólo supone ventaja. Pero, entonces, ¿por qué se pide nuestro voto si sólo tiene ventajas y no toma la decisión la Administración para evitar distinciones», reflexiona.

Para Martín Bengoa, lo que se consigue es separar completamente el espacio lectivo, dependiente de los profesores, del no lectivo. «Las modificaciones que se plantean sobre la organización escolar deberían ir encaminadas a racionalizar el tiempo escolar obligatorio de todo el alumnado, no a incrementar el periodo de tiempo libre para que las familias organicen mejor su formación extraescolar», concluye.