El peor temporal de lluvia y nieve de las últimas décadas azota Marruecos

PAULA ROSAS| RABAT
Un grupo de marroquíes atraviesa un campo en lancha./ AFP/
Un grupo de marroquíes atraviesa un campo en lancha./ AFP

Marruecos vive uno de los peores temporales de las últimas décadas. Decenas de personas han perecido debido al mal tiempo en las últimas dos semanas, que ha dejado además, multitud de heridos. Unas 500 viviendas, en su gran mayoría muy pobremente construidas, se han venido abajo a causa de la lluvia, dejando a miles de personas sin hogar.

Los daños para la agricultura son ya millonarios. Cerca de 900.000 hectáreas dedicadas al cultivo de cereales se han perdido este año por las lluvias, según datos de la Confederación Marroquí de Agricultura y Desarrollo Rural. Sólo en la región del Gharb, la fértil planicie noratlántica marroquí, unas 56.000 hectáreas de cultivo se encuentran bajo las aguas debido al desbordamiento del río Beht. Esta crecida ha anegado más de dos mil viviendas, y ha inundado doce pueblos de la comarca.

Desde que comenzó la temporada lluviosa en septiembre, las estaciones meteorológicas del país han recogido volúmenes sorprendentes, en muchos casos superando la media de las últimas tres décadas. Algunas ciudades como Tetuán, al norte del país, han recogido durante este invierno hasta 840 litros por metro cuadrado, siete veces más lluvia que la media de los últimos 10 años.

Esta semana ha sido especialmente catastrófica. Seis niños, todos ellos miembros de la misma familia, murieron el pasado jueves en la región de Azilal, en el Atlas, al caerles encima el techo de su casa, que se hundió debido a la nieve acumulada. Otras ocho personas han muerto también por derrumbamientos en diversas partes del país. Precisamente, la gran cantidad de nieve caída en los últimos días se ha convertido en un peligroso fenómeno en las regiones más montañosas. En algunas partes del Rif, al norte de Marruecos, la nieve ha alcanzado los nueve metros, algo insólito en esta región.

Muchos no recuerdan haber vivido un temporal como el que azota estos días Marruecos. «Nunca en mi vida había visto una cosa así», señala Fatna Benani, una rabatí de 60 años. Las lluvias torrenciales, que han venido acompañadas de ráfagas de viento de más de 80 kilómetros por hora, han paralizado en varias veces el tráfico ferroviario y anegado carreteras. Según el Ministerio del Interior, cuatro colegios, un hospital y dos puentes se han derrumbado en el país.