La guerra está servida

José Tomás y Miguel Ángel Perera diseñan sus temporadas y eligen corridas y fechas antes de que lo puedan hacer Enrique Ponce y 'El Juli', que se han quedado en segundo lugar tras la temporada 2008

PABLO G. MANCHA| LOGROÑO
La guerra está servida

José Tomás ha conmocionado el toreo y ha abierto un hueco espectacular entre él y el resto de sus compañeros. De hecho, varias de las principales figuras que han mandado en los últimos años (El Juli y especialmente Enrique Ponce) han visto cómo se ha debilitado su poder frente a las empresas y los organizadores de las grandes ferias, que llamarán primero a Salvador Boix (muchas han negociado ya como Valencia, Castellón y la madrugadora Vitoria, donde con toda probabilidad actuará el cinco de agosto) y después al resto de los toreros; excepto plazas como Sevilla, que no parecen dispuestas a 'plegarse' a las peticiones del de Galapagar. Eduardo Canorea, responsable de La Maestranza, dejó muy clara su postura hace unos días: «Es un torero que lleva seis años sin aparecer por Sevilla; primero hay que contar con los que triunfan cada año y está claro que aunque voy a intentar contratarlo, nadie me lo va a imponer». Sin embargo, el asunto parece casi imposible: no estará el Domingo de Resurrección; tampoco en farolillos y sólo quedaría la posibilidad del Corpus o el miniciclo de San Miguel si José Tomás no corta la temporada en septiembre como acostumbra.

De todos los toreros que pueblan el escalafón sólo uno el año pasado fue capaz de disputar el protagonismo en la cima a José Tomás. Su nombre: Miguel Ángel Perera. De hecho, sus dos triunfos en Madrid y el increíble verano que protagonizó arrollando en cuantas plazas lo contrataban, le han servido para encaramarse en lo más alto, no se sabe muy bien si en igualdad de condiciones económicas que El Juli o Ponce, pero por encima de ellos en cuanto al interés entre los aficionados.

José Tomás va realizar una temporada muy similar a las de los dos últimos años: dos tardes en Madrid, la primera de ellas en la feria del Aniversario y la segunda al domingo siguiente. Parece que sólo va a actuar una corrida en Barcelona y del resto de las plazas parece que no va a estar Logroño. Sólo hay una posibilidad -muy remota- de que vuelva a nuestra ciudad, que actúe fuera de la feria de San Mateo en una corrida en primavera, cuestión harto improbable.

En el corazón de los aficionados habita el deseo y la aspiración de que José Tomás y Perera pudieran medirse en plazas de responsabilidad tales como Madrid, Valencia o Bilbao; sin embargo parece muy difícil que ambos toreros puedan concurrir en los mismos carteles y eso es una mala noticia para la fiesta.