Los enólogos prevén una cosecha de menor grado y color, pero buena pese a su dificultad

La uva recupera graduación en las dos últimas semanas, confirma su escasez y mejora en calidad Toda la región sigue vendimiando por la irregularidad

A. GIL| LOGROÑO
Imagen tomada ayer de las tareas de vendimia. /E. DEL RÍO/
Imagen tomada ayer de las tareas de vendimia. /E. DEL RÍO

La irregularidad madurativa sigue marcando la vendimia 2008, pese a que el buen tiempo de las últimas dos semanas ha permitido recuperar valores importantes de graduación alcohólica, que parecía convertirse en uno de los problemas fundamentales de la campaña, sobre todo en La Rioja Alta. Toda la región sigue vendimiando pasado mediados de octubre -los desequilibrios de carga de las viñas han obligado a realizar varias pasadas en un mismo viñedo-, lo que es buena muestra de los desequilibrios existentes y, aunque hay vinos ya en las bodegas de gran calidad, pocos creen que será excelente, aunque en La Rioja Baja la satisfacción parece mayor. Lo que sí se confirman son los presagios iniciales, con una reducción importante de cosecha en varias zonas de la denominación.

«VENDIMIA DIFÍCIL»

Manuel Ruiz Hernández

El investigador y enólogo asesor de varias bodegas en La Rioja Alta Manuel Ruiz Hernández asegura que «estamos ante una vendimia difícil». «Todos los años -continúa- los primeros depósitos marcan una trayectoria que finalmente se confirma, pero en esta ocasión es mucho más difícil aventurar conclusiones». Ruiz Hernández constata que «la irregularidad es una constante y te encuentras con que de un mismo pago y con una misma variedad salen vinos claramente diferentes». El enólogo confirma que «se ha recuperado mucho el grado en las dos últimas semanas, también hay levaduras, pero las oscilaciones del color son muy importantes». En cuanto a la cantidad, Ruiz Hernández cree que «en líneas generales será más corta que la precedente, si bien es cierto que coexisten viñas con producciones muy limitadas y otras muy cargadas».

«MENOS UVA Y GRAN SANIDAD»

Juan Carlos Sancha (Viña Ijalba)

Juan Carlos Sancha, gerente de Viña Ijalba, con viñedos en toda la región, pero especialmente en La Rioja Media y en el valle del Najerilla, cree también que la escasez de cosecha es una de las notas dominantes: «Hay menos racimos y de menor tamaño, como ya dijimos al comienzo de la campaña». «Hay parcelas de garnacha que no merece ni la pena recoger porque no hay uva, pero también en el tempranillo existe una merma importante», explica.

Sancha tiene claro igualmente que la irregularidad es otra característica de la añada y que los últimos 15 días han sido fundamentales para salvar situaciones comprometidas: «La sanidad está mejor que nunca, lo que permite esperar y parece ser que el tiempo no será tampoco malo en los próximos días, así que se podrá seguir aguardando en parcelas que lo necesitan». «Hay vinos muy buenos, por lo que, en un año tan difícil climatológicamente, podemos estar contentos».

«BIEN, PERO NO SOBRESALIENTE»

Óscar Tobía (Bodegas Tobía)

Óscar Tobía, de Bodegas Tobía en La Rioja Alta, considera la añada 2008 la de «la moderación»: «El grado y el color serán más limitado que en las campañas precedentes, lo que no quita para que la calidad sea bastante buena, pero no sobresaliente». Tobía confirma la «irregularidad madurativa», que ha obligado a realizar numerosas pasadas de vendimia por un mismo viñedo: «Lo más positivo es que la uva está sanísima, lo que es una garantía para tratar de sacar lo máximo». Tobía sí se atreve a aventurar que «tendremos una cosecha de buena calidad, aunque no creo que sea extraordinaria, consecuencia seguramente de las limitadas horas de sol que hemos tenido este año».

«HABRÁ GRANDES VINOS»

Rubén Pérez Cuevas (Ontañón)

En La Rioja Baja, tradicionalmente una zona con más grado y maduración más rápida, las sensaciones parecen muy positivas. Rubén Pérez Cuevas, enólogo de Bodegas Ontañón, sí cree que «tendremos vinos excelentes». «Hay quizás medio grado menos, que tampoco nos viene mal, pero tenemos algo más de acidez, buena para la crianza, y una sanidad espectacular». Pérez Cuevas confirma que «hay menos uva, entre un 5 y un 10% en Aldeanueva y Alfaro, pero en Calahorra, Autol, Quel y Arnedo puede haber mermas de hasta el 12-13% y en zonas como Tudelilla o El Villar, donde hay más garnacha, hay caídas importantes del 30 ó 35%».

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