Álvaro Palacios conquista a sus convecinos con el pregón de San Roque y San Ezequiel

El bodeguero presentó varios capítulos sobre Alfaro y Yerga de un libro de viticultura en el que trabaja desde hace años

M. RUIZ| ALFARO
Álvaro Palacios disfrutó de una emocionante velada. / M. R. L./
Álvaro Palacios disfrutó de una emocionante velada. / M. R. L.

Muy emocionado por la presentación que de él había hecho, Pablo García Mancha, crítico taurino de Diario LA RIOJA, y con la confianza de quien está en su casa y en su pueblo, el bodeguero Álvaro Palacios Muro, pregonó el pasado sábado las Fiestas de San Roque y San Ezequiel 2008.

Desde la Lonja de San Miguel se dirigió a sus vecinos, que abarrotaban la Plaza de España y le brindaban calurosos aplausos conforme su discurso iba progresando. Les habló con el corazón de sus hondas raíces con su pueblo, Alfaro, y con el vino que nace de estas tierras. «Con mis amigos de fuera, cuando vienen a Alfaro, presumo diciéndoles delante de la fachada de casa que yo fui el séptimo hermano de nueve y nací en la habitación que hay encima de la tolva de la vendimia, con lo que tengo un origen genuino de viticultor alfareño», comentó como anécdota y señaló que tanto le gusta su pueblo que «cuando vivía en el Priorato no pasaba un fin de semana sin venir a Alfaro».

En el escenario presentó en primicia, ante el público que le aclamaba, parte de algunos capítulos de un libro sobre geología y viticultura en el que el enólogo lleva cuatro años trabajando. El volumen tiene textos dedicados a su pueblo y en especial al monte de Yerga, «en sus laderas erosionadas se extienden los viñedos de garnacha y viura (...) Los restos de Santa María se remontan al siglo XII cuando aquí, en lo alto del Monte de Yerga se fundó la primera comunidad del Cister». Respecto a la orden cisterciense, en su texto hace alusión a la posible relación que ésta pudiera tener con la viticultura y señala que «los monjes no tardaron mucho tiempo en bajar a un emplazamiento menos inhóspito, lo encontraron en un lugar llamado Mencebas- zona de la Fuente de los Cantares- una zona de manantiales y corrientes de agua.

Buenos toros

Acabó al igual que empezó alabando a su pueblo «una tierra fértil que da las mejores frutas y uno de los mejores vinos del mundo» y deseó a todos los alfareños «que tengamos unas buenas tardes de toros y que estas fiestas sean de esas que llega el último día y queremos que no se acaben nunca».

Su discurso acabó con vivas y un cerrado aplauso de los presentes, que también aclamaron la bella presentación de García Mancha centrada en las pasiones que ambos comparten: música, vino y toros. El acto lo cerró el alcalde de la localidad, Tomás Martínez. Tras los discursos, los presentes disfrutaron con las actuaciones del ballet de Flip y Flap y Karina.