Centenares de vecinos se concentran en Irún por la joven asesinada en Navarra

A la localidad guipuzcoana se desplazaron amigos de Nagore procedentes de Agoncillo, pueblo en el que pasaba el verano

AGENCIAS| PAMPLONA
Familiares de la joven  asesinada, durante la concentración de ayer frente al Ayuntamiento de Irún. / EFE/
Familiares de la joven asesinada, durante la concentración de ayer frente al Ayuntamiento de Irún. / EFE

Centenares de ciudadanos, familiares de Nagore Laffage y la Corporación municipal de Irún se concentraron ayer al mediodía frente al Ayuntamiento irundarra en repulsa por el asesinato de la joven irundarra, de 20 años de edad y estudiante de Enfermería en la Universidad de Navarra en Pamplona, hallada muerta el martes en el municipio navarro de Orondritz.

La concentración, silenciosa, tuvo lugar a las 12.00 horas y en la misma tomaron parte la familia de Nagore, visiblemente conmocionada. Tras la misma, los concentrados rompieron en aplausos mientras la Corporación municipal arropaba a los familiares de la asesinada. Previamente, a las 11.30 horas, el Ayuntamiento, aprobó en un Pleno Extraordinario, un texto de condena de este crimen. En el documento, la Corporación municipal considera que «es necesario seguir trabajando en la investigación, la prevención, en la atención y protección a las víctimas» y también «en la concienciación y sensibilización social de un problema que afecta a todos».

Además, manifestó su «rechazo» contra las agresiones que sufren las mujeres, trasladó su «solidaridad» a la familia de Laffage Casasola y se comprometió a «activar los instrumentos adecuados para hacer frente a este problema» y trabajar por la «construcción de una ciudad en la que el buen trato en las relaciones entre hombres y mujeres se imponga a las relaciones de violencia».

Asimismo, asumió la responsabilidad de «desarrollar, en el ámbito de sus competencias, una política municipal activa, integral y coordinada a favor de la igualdad y contra la violencia hacia las mujeres» y confirmó que se personará «como acusación particular en la causa judicial del asesinato de Nagore».

Nagore Laffage recibió sepultura ayer por la mañana en el cementerio de Irún y a las 19.00 horas se celebró su funeral en la iglesia irundarra del Juncal.

Por otra parte, se ha sabido que la joven de Irún murió estrangulada y el autor del crimen le cortó además un dedo para dificultar la toma de huellas dactilares y con ello su identificación, en lo que parece ser un nuevo caso de violencia machista.

Fuentes oficiales indicaron que el criminal también despojó a la joven de las joyas que llevaba puestas así como de alguna tarjeta de crédito y todo ello, junto con el dedo, lo ocultó en un lugar distante, a unos 80 metros del punto en el que apareció el cadáver, éste con ropa típica de Sanfermines y envuelto en unos plásticos.

Las mismas fuentes precisaron que la joven, de 20 años, presentaba asimismo varios golpes en la cabeza y al parecer no había mantenido una relación previa con el detenido, a pesar de que él trabaja como psiquiatra en la Clínica Universitaria de Navarra, dependiente del Opus Dei, y ella era alumna de segundo de Enfermería en el mismo centro.

En espera de otros datos, como los que puedan aportar las pruebas de ADN, sí que la muerte de Nagore se ha situado en la noche del 6, día del cohete de Sanfermines, o en la madrugada del 7, aunque hasta últimas horas de la tarde de esta jornada no se encontró su cadáver.

El hallazgo fue casual, ya que fueron unos vecinos quienes lo vieron, casi al mismo tiempo que una llamada alertaba de que se podía haber cometido un crimen. La llamada la hizo una persona a quien el detenido le había hecho algún comentario y la misma abrió a la policía un camino de investigación que permitió detener en la madrugada del día 8 en una casa de Erro a un joven pamplonés de 27 años como presunto autor de los hechos.

Agoncillo

Por otra parte, vecinos de Agoncillo con los que los padres de Nagore, Txomin y Asun, entablaron relación durante sus estancias veraniegas y de fines de semana en el municipio riojano se desplazaron ayer hasta Irún para acudir al entierro y funeral por la joven. También asistieron al sepelio muchas de las amigas que Nagore hizo durante los veranos que pasó en Agoncillo, desde que cumplió cuatro años de edad. Por el momento, no hay confirmación oficial de que Agoncillo vaya a organizar algún acto en recuerdo de la joven asesinada en Navarra. No obstante, este asunto se podría debatir una vez que estos allegados regresen a la localidad.