Con luz interior propia

El Ayuntamiento destina 45.000 euros a la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño para la restauración de ocho cristaleras de Santa María de Palacio

M. S.
Imagen de la iglesia de Santa María de Palacio, en el Casco Antiguo. /ENRIQUE DEL RÍO/
Imagen de la iglesia de Santa María de Palacio, en el Casco Antiguo. /ENRIQUE DEL RÍO

La iglesia de Santa María de Palacio lucirá nuevas vidrieras en octubre, después del convenio firmado entre los responsables del Ayuntamiento logroñés y de la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño por el cual el Consistorio destinará 45.000 euros. De la reforma de la cristalera se encargará Julián Sagastizábal, de la empresa 'Susi y Julián'.

Durante el acto, el alcalde de Logroño destacó que la cantidad destinada a la rehabilitación de las iglesias del Casco Antiguo se ha aumentado en 5.000 euros con respecto al año pasado. El concejal del Casco Antiguo, Ángel Varea, afirmó que es una «satisfacción» que el Gobierno colabore con la Diócesis para la recuperación de elementos importantes, además de poner solución a los temas sociales del barrio.

La intervención ya cuenta con el beneplácito de la Comisión de Patrimonio de La Rioja, «por lo que sólo queda empezar a trabajar».

Sagastizábal manifestó por su parte que desde el punto de vista técnico al plantearse la restauración no hay un programa iconográfico, un cerramiento destinado a matizar la incidencia de la luz, que «en un templo que funciona como cámara oscura es muy importante». En este sentido, señaló que la iglesia carecía de vidrieras, a excepción de dos escudos que parecen haber sido recuperados de alguna otra posición, y que serán integradas dentro del proyecto de construcción de los nuevos elementos.

El objetivo de los especialistas es conseguir una aportación de tonalidad y de color que dé a la iglesia un elemento que no tiene actualmente sin distorsionar otros aspectos estilísticos que ya están consolidados. De esta manera, aclaró Sagastizábal, se hará una referencia iconográfica esquemática partiendo desde la nervadura de la torre de la iglesia para entrelazarla con el emblema de la Orden del Santo Sepulcro, que es el motivo fundacional de Palacio en el siglo XII. Las 8 vidrieras, que están compuestas por 160 paneles diferentes, permitirán así graduar la luz del templo.

Alberto González, responsable de Patrimonio de la Diócesis, indicó que la obra hará que Palacio tome «otro tinte» porque «se va a notar». «Es una de esas cosas que parecen menores pero dan el tono al edificio», sintetizó.