Capturados tres castores introducidos de forma ilegal en el Ebro

Los ejemplares, enviados a un centro de conservación de Lérida, fueron hallados por Medio Ambiente cerca de Calahorra

LA RIOJA

La Dirección General de Medio Natural de la Consejería de Turismo, Medio Ambiente y Política Territorial ha capturado recientemente tres ejemplares de castor europeo dentro del programa piloto que está llevando a cabo para el control de los ejemplares introducidos de forma ilegal en La Rioja. Según informó el Gobierno riojano, los animales han sido trasladados temporalmente a un centro público de conservación de fauna en Lérida para su utilización con fines de educación ambiental, a la espera de un destino definitivo todavía sin determinar.

En concreto, se han capturado dos machos y una hembra en un tramo del río Ebro a su paso por Calahorra. Todos ellos se encuentran en perfecto estado de salud, una vez realizadas las correspondientes analíticas, y uno de ellos presentaba un peso superior a los 25 kilos. Las capturas forman parte de una iniciativa piloto que tiene como finalidad analizar los métodos de control más adecuados de la población de castor en La Rioja. «En la primavera del año 2003», recuerda Medio Ambiente, «se introdujeron ilegalmente 18 ejemplares de castor europeo en los ríos Ebro y Aragón, afectando a La Rioja y Navarra, y sin que se conozca la autoría de una acción que fue realizada sin ningún tipo de autorización administrativa ni participación de las autoridades competentes».

La introducción ilegal de la especie tuvo lugar sin estudios previos de viabilidad del hábitat, de las condiciones sanitarias o idoneidad genética de los ejemplares, así como de la problemática social asociada y de cualquier otra cuestión imprescindible para una reintroducción que debe seguir los protocolos de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza. Ahora, el Gobierno de La Rioja ha estudiado la distribución de los castores, el tamaño de su población y el alcance de los daños que están originando, constatando su presencia en el Ebro, desde Logroño hasta Alfaro, y en el Cidacos, entre Autol y Calahorra. Su población se estima entre 28 y 41 ejemplares, asentados mayoritariamente en el Ebro, que están produciendo daños en árboles de ribera y choperas próximas al río.